Razones poderosas para iniciar tu propio negocio

iniciar tu propio negocio

Si estás pensando en iniciar un negocio, antes de hacer nada deberías identificar oportunidades de negocio y cuestionarte la verdadera razón por la que vas a dar el paso. Decidir emprender debe ser fruto de una decisión meditada, sopesada y sobre todo, deseada.

Montar un negocio, con independencia de su tamaño o envergadura, necesita tener una gran motivación detrás, un “para qué” poderoso. Esto será el gran motor que te mueva cada día, y por ello, el verdadero motor de tu empresa.

Has de tener muy claro las razones últimas que te van a convertir en empresario, con todas las consecuencias que ello implica, tanto positivas como negativas. Y han de ser poderosas y fuertes estas razones para que alimenten tu motivación cada mañana.

Razones para montar tu propio negocio

Cada persona ha de encontrar sus propios motivos y razones para montar un negocio. Y cuando digo propios, me refiero a que sean verdaderamente tuyos, personales. No valen aquí los argumentos de tu pareja, de tu mejor amigo o de la familia. Quien tiene que estar al pie del cañón cada día eres tú, y será tu propia motivación quien te mantendrá a flote.

Por eso, sólo puedo compartir aquí mis propias razones para emprender y montar un negocio. Algunas, es posible que las compartas, otras no tienes por qué. Pero es posible que te ayuden a establecer las tuyas. Vamos con ellas.

1. Crear el trabajo que te apasiona

Es muy difícil encontrar un trabajo que cumpla todos tus deseos y expectativas, que se adapte a ti en todas sus áreas. En cambio, cuando montas tu negocio creas tu puesto a tu medida, según tus gustos y necesidades. Lo diseñas tú realizando lo que verdaderamente te apasiona. El trabajo se convierte en un vehículo para alcanzar tus sueños. Eres libre de tomar tus propias decisiones.

Tú lo decides todo:

  • Cómo administrar tu tiempo
  • Los objetivos que te van a guiar
  • Quiénes serán tus clientes
  • Qué productos y servicios les vas a ofrecer
  • Cómo te vas a comunicar con ellos

2. Dar rienda suelta a tu potencial

Tu negocio necesita de todas tus habilidades y fortalezas. Hay que sacar lo mejor de uno mismo para ponerlo al servicio de tu empresa y tus clientes. Es el momento de demostrarte lo mucho que vales… Podrás desarrollar nuevas competencias que te harán crecer y desarrollarte.

3. Poner en marcha tus ideas

Es tu negocio. Puedes hacer lo que quieras. Nadie te va impedir poner en práctica esas fantásticas ideas que te rondan en la cabeza y que serán un factor diferencial. Imaginar, crear, y hacer realidad los modelos que más te gustan para tu empresa.

4. Generar dinero

Un tema importante ¿verdad? Si haces bien las cosas, tus clientes te pagarán encantados por tus productos o servicios. Y cuanto más les guste, más te compraran. Sólo depende de ti el hacer crecer tu cuenta en el banco. Nadie te pone límites a lo que quieras ganar.

5. Satisfacción de crear algo por ti mismo

Tu negocio lo creas tú, desde cero. Es casi como un hijo, que nace de lo mejor de ti mismo, al que tienes que cuidar y mantener. Y se siente un gran orgullo al verlo crecer y consolidarse. Es tu gran obra personal.

6. Conocer a muchas personas

Un negocio propio te permite estar en contacto con cientos de personas con las que mantienes relaciones. Personas de todo tipo que te aportarán conocimientos, experiencia y nuevas amistades. Aprendes a mejorar tus habilidades sociales y a crecer como persona. Tu red de contactos se extiende y llegas a nuevas posibilidades de negocio.

7. Establecer tu propio equipo

Un negocio que crece necesita de un gran equipo, y si es tuya la empresa, puedes decidir cómo montar el tuyo, qué personas son las que quieres que formen parte de él, o qué áreas se complementan mejor contigo. El talento en tu negocio lo eliges tú.

8. Ayudar a la comunidad

De alguna forma, tu negocio aporta algo a la sociedad, solucionas un problema o una necesidad para un grupo de personas. Aportas valor para alguien (tu cliente), además de colaborar con tus impuestos, con tus compras o con la generación de empleo que puedas crear a hacer crecer la comunidad en la que te encuentras.

9. Es el mejor momento

La situación económica parece que empieza a tener signos de recuperación. Empezar a tiempo puede darte una gran ventaja frente a los competidores que vengan detrás. Y ahora puedes encontrar apoyos, nuevas formas de financiación o nichos de mercado abandonados que te proporcionan grandes oportunidades. Sin contar con el desarrollo de la tecnología que tienes en tus manos y todo lo que puede hacer por ti.

Estas son algunas de mis razones para tener mi propio negocio. Todas ellas me ayudan a saber que estoy en el buen camino, que disfruto con lo que hago y me hacen feliz con mi trabajo.

Espero que tu también encuentres tus propias razones para emprender y que te apoyes cada día en ellas para seguir creciendo.