IVA devengado: qué es y cómo se declara

Como empresa o autónomo, te conviertes en un recaudador del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que pagan los consumidores finales, sean personas físicas o jurídicas. A este proceso se le llama «IVA devengado». En este artículo, exploraremos en detalle qué es el IVA devengado, cómo se declara, las diferencias entre IVA devengado e IVA deducible, y más.

Qué es el IVA devengado

El IVA devengado, también conocido como IVA repercutido, se refiere al impuesto que cobras a tus clientes como empresa o autónomo por tus servicios o productos. Este impuesto cobrado se refleja en las facturas emitidas. En esencia, eres un intermediario encargado de recoger este impuesto en nombre de la Hacienda pública.

Cuándo declarar el IVA devengado

La declaración del IVA devengado se efectúa de forma trimestral, a través de la presentación del modelo 303 (en España), en los siguientes periodos:

  • Primer trimestre: del 1 de abril al 20 de abril.
  • Segundo trimestre: del 1 de julio al 20 de julio.
  • Tercer trimestre: del 1 de octubre al 20 de octubre.
  • Cuarto trimestre: del 1 de enero al 20 de enero.

Algunos autónomos y empresas optan por realizar la declaración de manera mensual, presentando el modelo 303 entre el 1 y el 20 de cada mes.

Diferencias entre IVA devengado e IVA deducible

El IVA devengado y el IVA deducible son conceptos complementarios pero distintos:

IVA devengado: Representa el impuesto que percibes por tus operaciones de venta y que se registra en un ejercicio fiscal específico. Corresponde al impuesto que cobras a tus clientes y que luego debes liquidar ante Hacienda.

IVA deducible: Es el impuesto que pagas en tus operaciones comerciales relacionadas con tu negocio o actividad profesional. Puedes deducirlo siempre que estas operaciones estén registradas y sean comprobables mediante facturas.

Principio de devengo y su importancia

El principio de devengo es fundamental en el ámbito contable y fiscal. De acuerdo con este principio, todas las transacciones financieras deben registrarse en el momento en que ocurren, independientemente de cuándo se realice el pago o el cobro. En otras palabras, se registra la operación en el periodo en que se produce, no en el periodo en que se paga o cobra.

Excepciones al principio de devengo

Aunque el principio de devengo es generalmente válido, existen excepciones contempladas en la Ley del Impuesto sobre Sociedades. Estas excepciones ocurren cuando un ingreso se registra en el periodo anterior al devengo correspondiente o cuando un gasto se registra en el periodo posterior al devengo. En ambos casos, el impuesto imputado corresponde al periodo fiscal en el que se realiza el registro contable.

IVA devengado en operaciones de comercio exterior

En las operaciones de comercio exterior, el IVA devengado se maneja de manera diferente según se trate de operaciones intracomunitarias o operaciones con países no miembros de la Unión Europea (hablando siempre de operaciones realizadas desde España, que es el caso que nos ocupa):

Operaciones intracomunitarias: En las compras intracomunitarias, la factura se emite sin IVA, pero el cliente debe efectuar la autoliquidación. En las ventas intracomunitarias, el cliente es quien debe liquidar el IVA en su país.

Operaciones con países no miembros de la UE: En las importaciones, el IVA se paga en la aduana a la llegada de la mercancía. En las exportaciones, se encuentra exento de IVA.

Ejemplo práctico del IVA devengado

Imagina que en el mes de julio de 2023, tu empresa presta servicios por valor de 50.000 euros (sin IVA). Para calcular el IVA repercutido y el precio final:

  • Base imponible: 50.000 euros.
  • IVA devengado al 21%: 50.000 euros x 0,21 = 10.500 euros.
  • Precio Total del Servicio: 60.500 euros.
  • El IVA devengado (10.500 euros) debe ser ingresado a Hacienda en el tercer trimestre del ejercicio fiscal 2023, entre el 1 y el 20 de octubre.

Digitalización y facilidad en la gestión

El proceso de facturación, seguimiento y declaración del IVA devengado puede ser más eficiente y moderno mediante la digitalización. Las facturas, sellos y firmas electrónicas agilizan procesos y ahorran costes, facilitando la gestión de transacciones digitales.

Conclusión

El IVA devengado es un aspecto fundamental en la gestión financiera de empresas y autónomos. Su correcta declaración y comprensión de su relación con el IVA deducible son esenciales para una gestión financiera sólida y cumplimiento legal. Mantenerse informado y utilizar las herramientas digitales adecuadas puede marcar la diferencia en la eficiencia de la gestión de tus operaciones económicas.