IVA deducible: Qué es el IVA deducible y no deducible en tu actividad

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IVA deducible: Qué es el IVA deducible y no deducible en tu actividad
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Antes de entrar de lleno en explicar qué es el IVA deducible y no deducible, tenemos que comenzar hablando de cada uno de estos conceptos por separado para que queden bien identificados. Por ello, a continuación, iremos desglosando cada uno de estos términos, así como su importancia en la contabilidad de cualquier profesional o compañía.

Y es que a la hora de realizar las declaraciones de impuestos, el balance resultante de ambos tipos de IVA es fundamental para no cometer ningún tipo de error que pueda conllevar una futura reclamación por parte de Hacienda (o una sanción). Recordemos que cualquier empresa o autónomo repercute y soporta IVA en sus operaciones del día a día, algo que debemos tener claro antes de seguir con esta lectura. Por ese motivo recomendamos leer previamente nuestro artículo ‘Qué es el IVA repercutido y el IVA soportado’.

Una vez aclarados estos conceptos, vamos a profundizar un poco más en los términos que hoy nos ocupan, es decir, IVA deducible e IVA no deducible. Ambos tienen una relación directa con el IVA soportado del que hablamos anteriormente:

Qué es el IVA deducible

El IVA deducible podemos entenderlo como esa parte de impuesto indirecto que un profesional o empresario ha abonado durante su actividad (al contratar un servicio o comprar un bien) y que puede recuperar en la declaración de dicho impuesto. Es lo que se entiende como IVA soportado deducible. Eso sí, para que Hacienda dé el visto bueno a dicha deducción, debe estar relacionada con la actividad en la que se desenvuelve el solicitante.

En resumen, todos los profesionales deben pagar IVA al realizar una compra. Y una parte de este IVA se puede recuperar si se reporta la adquisición de dicho bien o servicio mediante el modelo 303 (liquidación de IVA trimestral) en Hacienda. Sin embargo, como dijimos anteriormente, dicho gasto debe estar perfectamente relacionado con el área de actividad del profesional. Por ejemplo, un fotógrafo que adquiera una cámara de fotos, un objetivo, un programa de edición fotográfica o cualquier otro producto o accesorio relacionado con su actividad, podrá reclamar a Hacienda la devolución del IVA soportado en dicha compra.

Más allá de la compra de un producto o servicio, también suele ser deducible el IVA del alquiler del local, de la compra de un vehículo, del combustible, de la gestoría… Eso sí, todos los gastos deben estar perfectamente justificados mediante una factura y registrados en la contabilidad de la empresa.

Qué es el IVA no deducible

En contraposición, el IVA no deducible es aquel tipo de IVA soportado que no se justifica como actividad del profesional o la empresa y por ende no tiene devolución. En el ejemplo anterior, si un fotógrafo presenta en el modelo 303 el IVA soportado por la compra de un sofá, Hacienda obviará dicha factura y no entenderá dicho impuesto como deducible, ya que no está relacionado con su actividad profesional.

Así, a la hora de realizar la liquidación, Hacienda tendrá en cuenta el IVA repercutido y el IVA soportado deducible para calcular la cantidad que el empresario tendrá que abonar (o cobrar si el saldo es positivo). De esta manera, si el profesional en cuestión ha recaudado a sus clientes 5.000 euros de IVA durante un trimestre y ha pagado, es decir, ha soportado, 2.000 euros de IVA deducible (esto es, para la realización de su actividad), en la liquidación le saldrá a pagar 3.000 euros.

Entender bien qué es el IVA deducible y no deducible es fundamental para evitar problemas con el fisco a largo plazo, ya que son muchos los autónomos o gestores que incluyen en la liquidación trimestral cualquier factura. Esta práctica se entiende como un fraude y puede acarrear inspecciones y sanciones.

En la adquisición de bienes y servicios que se usen para el disfrute familiar, este IVA no se puede recuperar. Una de las consultas más frecuentes tiene que ver con el IVA deducible del coche, que sí se podría devolver, pero para esto sea así se necesita que la obtención del vehículo cumpla con todos los requisitos del IVA deducible que establece la ley. En este sentido cabe destacar que también se podría lograr una devolución del IVA deducible de los coches de segunda mano, pero siempre según el mismo criterio: debe cumplir con todos los requisitos legales. Así, una empresa de mudanzas que compre una furgoneta (nueva o de segunda mano) podrá deducir el IVA sin ningún tipo de problemas.

También se puede deducir el IVA de un coche un autónomo con los mismos criterios. Es decir, si los gastos y el uso son en exclusividad para la actividad. Asimismo, todo lo que tenga que ver con la compra, reparaciones, chófer, combustible y demás gastos de transporte están perfectamente justificados.

IVA de importación, ¿es deducible?

En el caso de las importaciones, el IVA deducible de las mismas es liquidado por la AEAT, una vez que el gasto se presenta ante la declaración aduanera (DUA). Cuando la importación es admitida en el despacho, la administración de aduanas comunica al importador cual será la cuota del IVA proporcionado, según una notificación del modelo 031 se abre un pago general de 10 días. Esto quiere decir que si el bien importado cumple con todos los requisitos podrá ser deducible, según los plazos de pago establecidos.

Esperamos que tus dudas sobre qué es el IVA deducible y no deducible se hayan aclarado y te sea de utilidad esta información para que logres administrar y gestionar correctamente tu empresa, organización o vida personal.

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