¿Qué es el Crowdsourcing? Significado y para qué sirve

Qué es el Crowdsourcing

¿En alguna ocasión has formado parte de un estudio que busque conocer tu opinión sobre un bien o servicio y que te pida que expliques cómo lo harías mejor? O, ¿has trabajado con un grupo de personas con el objetivo de ofrecer una solución a un problema planteado por una tercera compañía? Si la respuesta es sí, has formado parte del proceso de Crowdsourcing (no confundir con el crowdfunding)… aunque no lo sepas.

Y es que el Crowdsourcing no es más que un procedimiento que busca medir el nivel de aceptación de determinados productos y servicios ante un grupo determinado de personas, así como buscar soluciones colectivas a algunos retos puntuales de la empresa. Hablamos, por tanto, de externalizar tareas y repartirlas entre una coletividad para aligerar la carga de trabajo de la plantilla.

Es un instrumento que se usa para buscar una solución grupal a determinados problemas, gracias a los esfuerzos individuales de la comunidad que participa. En los últimos tiempos el Crowdsourcing se ha convertido en una de las herramientas más usada por diferentes empresas como instrumento de marketing y desarrollo de proyectos y negocios.

¿Qué es el Crowdsourcing?

El crowdsourcing consiste en la externalización de trabajos mediante el uso de comunidades masivas. En el ejemplo anterior, podría considerarse un ejemplo de crowdsourcing la puesta en marcha de una consulta que se haga a diferentes personas, con la finalidad de aprovechar sus conocimientos y experiencia. Estas experiencias pueden aplicarse al juicio de algunos productos, servicios o situaciones.

La idea es conocer la percepción, la respuesta, las acciones y el recibimiento de ciertas propuestas dentro de una colectividad. Un buen ejemplo de lo que estamos hablando es que una empresa plantee a través de sus medios sociales una cuestión para conocer de qué manera podrían los usuarios desarrollar una respuesta o una solución a un problema. Internet ha abierto la puerta a esta práctica de manera generalizada, ya que existen plataformas especializadas en las que podemos plantear cuestiones que son abordadas por miles de usuarios en apenas unos minutos.

El grupo de personas que forma parte del Crowdsourcing puede ser muy heterogéneo. Sin embargo, debe cumplir con determinadas características según el problema que quiera resolverse o la consulta que quiera realizarse. La idea es obtener una percepción certera, objetiva y oportuna del tema a tratar por parte de los individuos que forman parte del proceso.

Objetivo principal de Crowdsourcing

Mediante el aporte y la opinión de un grupo de la población, esta consulta tiene como objetivo principal mejorar la calidad de los bienes y servicios que produzca una empresa, en pro de optimizar su funcionamiento, así como buscar soluciones o enfoques para determinadas situaciones.

Empleando el Crowdsourcing como medio de resolución de problemas, las soluciones llegarán mucho más rápido y serán más variadas, ofreciendo de ese modo distintas salidas al problema o inconveniente. Con toda esa información, la empresa podrá escoger la solución que más le satisfaga.

Mejorar los métodos, otorgar creatividad a los procesos, fortalecer debilidades o potenciar las cualidades son otros de los objetivos de este instrumento.

¿Cómo funciona el Crowdsourcing?

Según la definición de Crowdsourcing, este es un instrumento grupal para solventar problemas y mejorar procesos, bienes y servicios, pero ¿cómo funciona? Veamos a continuación cómo lo hace.

La idea es congregar a un grupo de personas que cuente con ciertas habilidades y conocimientos, que puedan ser útiles para la empresa que requiere del procedimiento, según el problema a resolver o el producto a mejorar. Cada persona representa un aporte, por lo que podemos decir que cada individuo es parte de la solución. La finalidad en conseguir muchas más soluciones y en menos tiempo.

El grupo de personas que forman parte de esta consulta, por lo general, obtiene una remuneración o algún tipo de recompensa, ya que al fin de cuentas están colaborando directamente con la optimización de la empresa. En otras ocasiones, sin embargo, los participantes se conforman con la propia satisfacción de haber ayudado a una compañía con la que tienen una relación muy estrecha.

Se espera que después de este procedimiento la empresa pueda mejorar su funcionamiento, bienes, productos y servicios.

Ventajas del Crowdsourcing

  • Resuelve problemas más rápido y con más opciones creativas.
  • Ayuda a definir objetivos en menor tiempo y un coste más bajo.
  • Estrecha la relación de las empresas con los consumidores directos.
  • Promueve el surgimiento de nuevas mejoras, estrategias e ideas que se utilicen en pro del crecimiento de la empresa.

Neto y bruto: diferencia entre bruto y neto

bruto y neto

Es muy probable que con mucha frecuencia escuches los términos neto y bruto, especialmente si se trata de sueldos, ingresos o egresos. Pero, ¿sabes exactamente a qué se hacen referencia con estos términos? Vamos a intentar explicar estos conceptos tanto en el ámbito de la empresa como fuera de ella.

Comprender las definiciones de bruto y neto es muy sencillo, y es vital que conozcas la diferencia entre ellos para poder muchos conceptos económicos y hacer análisis salariales y financieros.

Bruto y neto: definiciones y diferencia

Antes de precisar cada uno de estos términos es muy importante que sepas que ambos se usan para expresar cuantitativamente magnitudes económicas iguales, diferenciándose en el resultado de la misma debido a sus definiciones.

  • Importe bruto. Se refiere a la cantidad total de dinero sin ningún tipo de deducciones.
  • Importe neto. Se refiere a la cantidad de dinero que resulta después de aplicarse una serie de deducciones.

Una vez que ya conoces como se definen bruto y neto respectivamente, ahora es muy fácil establecer la diferencia entre ellos. Es decir: una magnitud bruta se presenta sin deducciones, mientras que una magnitud neta se presenta después de pasar por deducciones.

Diferencia entre salario bruto y salario neto

Esta diferencia es muy simple: el salario neto es la cantidad de dinero real que recibirá un trabajador, una vez que su salario bruto sufrió una serie de deducciones.

Por ejemplo, si estás en busca de un trabajo y te plantean una oferta salarial bruta, ya sabes que esa no es la cantidad de dinero que percibirás, pues antes de llegar a ti deberá pasar por la aplicación de algunas deducciones que entonces te harán obtener un salario neto. Estas deducciones varían de un trabajador a otro, ya que se tiene en cuenta tu situación personal y familiar, incluyendo si tienes hijos menores, si existe algún tipo de discapacidad en alguno de los miembros de la familia o si tenemos a mayores a nuestro cargo.

El conocimiento de la diferencia entre neto y bruto te ayudaran a comprender mucho mejor las ofertas salariales que te ofrecen y por ende podrás tomar mejores decisiones financieras.

Tipos de deducciones que se aplican al salario bruto

  • Aporte a la Seguridad Social (4,70% en España)
  • Deducciones por desempleo (1,55%)
  • Deducciones por formación profesional (0,1%)
  • Retención a cuenta de IRPF (% variable)

Calculadora de bruto a neto

En la red existe una considerable cantidad de calculadoras virtuales que te ayudan satisfactoriamente a calcular el salario neto partiendo del sueldo bruto y de tu situación personal y familiar. Una de ellas es la que pone a nuestra disposición el diario El País.

¿A qué se refiere el precio neto?

Este es el precio final establecido para un bien o servicio, una vez que al precio bruto se le han determinado los costes de fabricación, la aplicación de impuestos y algún descuento si es elección del vendedor.

¿Qué significa IVA?

Los conceptos neto y bruto a menudo se utilizan en las transacciones comerciales haciendo referencia a la suma o no del IVA en las operaciones comerciales. El IVA, cuyas siglas significan Impuesto sobre el Valor Añadido, se refiere al tributo que debemos pagar tanto las personas físicas o jurídicas por la adquisición de cualquier producto o servicio. Para conocer más detalles te recomendamos leer nuestro artículo sobre los tipos impositivos de IVA que existen en España.

El IVA, la mayoría de las veces viene reflejado en el precio neto de un producto, sin embargo, dependiendo del porcentaje establecido del mismo se puede calcular precio sin IVA. Para calcular un precio sin IVA basta con restarle al precio neto el porcentaje establecido para este impuesto según cada país.

Más allá del dinero… ¿Qué es el peso neto?

Otro término con el que seguramente te relacionas a diario, es con el peso neto, pero sabes exactamente ¿a qué se refiere? Simplemente es el peso de un producto, sin tomar en cuenta su envase o contenedor.

Diferencia entre peso bruto y peso neto

Mientras que el peso neto se refiere al peso del producto como tal, el peso bruto se refiere a la suma del peso neto, más el peso del envase o contenedor.

Tipos de IVA: tipos impositivos que existen en España

tipos de IVA

Hoy vamos a hablar de un tema que afecta a todos los ciudadanos en general y de manera muy especial a los autónomos y emprendedores: los impuestos, en concreto de los tipos de IVA que existen. En este artículo vamos a explicar qué es el IVA y cuáles son los tipos impositivos de IVA vigentes a día de hoy en España. A los emprendedores también les aconsejamos leer nuestro artículo sobre el IVA deducible y no deducible. Y a los comerciantes minoristas, nuestro artículo sobre el recargo de equivalencia.

El IVA, cuyas siglas hacen referencia a Impuesto sobre el Valor Añadido, grava el consumo en su término más amplio, ya que afecta tanto a la compra de productos como a la contratación de servicios. El IVA, además, es un impuesto de tipo indirecto. Esto quiere decir que este gravamen se aplica una sola vez en el momento de la adquisición, y afecta tanto a personas físicas como jurídicas.

A diferencia del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el IVA no varía en función de los ingresos del individuo, sino que lo hace en función del tipo de producto adquirido. El porcentaje del gravamen viene establecido por la Agencia Tributaria en función de los tres tipos impositivos vigentes en la actualidad en España. Estos tres tipos, como veremos más adelante en profundidad, son IVA general, IVA reducido e IVA superreducido. Según el tipo aplicado, el impuesto puede oscilar entre el 4 y el 21%.

Tipos de IVA en España

Como venimos diciendo, el tipo de IVA aplicado varía en función del producto adquirido o el servicio contratado. Por lo general, en España se graba la compra de bienes y servicios, las adquisiciones intracomunitarias y las importaciones. Sin embargo, como veremos a continuación, el tipo impositivo difiere de manera importante según el bien adquirido o contratado.

En la actualidad, en España existen tres tipos del IVA, cuya cuantía es idéntica tanto para profesionales como para personas físicas y jurídicas.

IVA general

El IVA general, como su nombre indica, es el más extendido y utilizado. Se aplica por defecto a la mayoría de los productos y servicios. Esto incluye moda, decoración, electrónica y electrodomésticos, vehículos… Y casi cualquier servicio profesional que no esté incluido en las categorías de IVA reducido, IVA superreducido o exento de IVA. Desde el 1 de septiembre de 2012, el tipo general del IVA es del 21%.

IVA reducido

Por su parte, el IVA reducido grava aquellos productos que podemos entender cómo de mayor necesidad. En este apartado se incluyen los alimentos, el agua, la compra de viviendas nuevas, la adquisición de productos farmacéuticos (no medicamentos), la compra de productos profesionales para uso agrícola forestal y ganadero así como algunos servicios tales como la asistencia a ferias, museos y exposiciones.

Este tipo de IVA reducido también es aplicable al transporte de viajeros, a los servicios de hostelería, bares y restaurantes, balnearios y suministro de comidas y bebidas, a los servicios de limpieza de vías públicas, a los servicios de recogida, saneamiento, transporte, valorizacion o destrucción de residuos, las obras de reparación de viviendas, los espectáculos deportivos de carácter aficionado, o los arrendamientos con opción de compra de viviendas.

El IVA reducido en España grava estos productos y servicios con el 10%.

IVA superreducido

Por último, el IVA superreducido grava con el 4% los productos de primera necesidad. Aquí se incluyen productos como el pan, la leche, el queso, los huevos, la fruta, las verduras y hortalizas, las legumbres y tubérculos, los medicamentos para uso humano, los vehículos para minusválidos, las sillas de ruedas y el transporte colectivo de minusválidos, las prótesis e implantes, las viviendas de protección oficial y los libros, revistas y periódicos.

Al margen de estos productos, el IVA superreducido también se aplica a servicios como la reparación de vehículos para personas con movilidad reducida, los alquileres con opción a compra de viviendas de protección oficial o los servicios de teleasistencia, ayuda a domicilio y los centros de día y de noche.

Productos exentos de IVA

Al margen de estos tres tipos impositivos de IVA, existen productos y servicios que están exentos de pagar este impuesto. A este respecto cabe señalar que estos servicios o productos están realmente sujetos a la aplicación del IVA, pero Hacienda ha decidido eliminar su pago por su importancia para las personas o la comunidad, ya que la mayoría de los supuestos tienen que ver con asuntos relacionados con la salud, la cultura, la ayuda humanitaria o la educación.

Aquí podemos hablar de los siguientes supuestos:

  • Los servicios postales realizados por Correos.
  • Algunos aspectos del sector de la sanidad, como clínicas, laboratorios y centros de hospitalización.
  • La enseñanza en centros públicos o privados autorizados, así como las clases particulares impartidas por personas físicas sobre las materias incluidas en los planes de estudios del sistema educativo.
  • La asistencia a personas físicas por parte de los profesionales médicos o de los servicios sanitarios.
  • Los servicios profesionales realizados por artistas, escritores y colaboradores literarios y gráficos.
  • Las operaciones y la prestación de servicios relacionados con los seguros, los reaseguros y la capitalización.
  • Los servicios de mediación realizados durante las operaciones financieras.
  • Las entregas de terrenos rústicos y, en algunos casos, su arrendamiento.
  • La entrega de bienes a otros Estados miembros de la Unión Europea.
  • Las actividades sociales y culturales realizadas por asociaciones sin ánimo de lucro.

Ratio de endeudamiento: qué es y cómo se calcula

ratio de endeudamiento

Para comprender en profundidad qué es el ratio de endeudamiento, comencemos definiendo qué entendemos por ratio. Este concepto no es más que la razón, la proporción o el coeficiente entre dos cantidades relacionadas entre sí.

En economía existen varios tipos de estas razones, que son conocidas como ratios financieros, los cuales son divisiones de ciertos valores cuyos resultados ayudan al análisis económico de una empresa determinada.

Los ratios financieros son realmente importantes, pues el resultado de estas sencillas divisiones arrojan valores contundentes que sirven para proyectar el éxito o fracaso de una empresa, y de acuerdo a ello tomar las decisiones pertinentes.

Los valores seleccionados para calcular un ratio financiero van a depender del tipo de análisis que los especialistas deseen realizar, sin embargo estos se basan principalmente en los balances o estados económicos de las empresas.

Un ratio muy relevante, y que en este caso es nuestro tema central, es el ratio de endeudamiento. Si nunca has escuchado hablar de él o tienes dudas al respecto, a continuación te mostramos todo lo que necesitas saber y entender sobre esta razón.

¿Qué es el ratio de endeudamiento?

En pablaras sencillas, un ratio de endeudamiento no es más que la razón financiera que proyecta el riesgo financiero que tiene una empresa frente a sus deudas. Es decir, que los ratios de endeudamiento sirven para calcular la magnitud de endeudamiento que tiene una empresa frente a la magnitud de los bienes que posee.

Al aplicar este coeficiente de endeudamiento, se pretende conocer si las deudas de la empresa son mayores o menores que los bienes que la conforman como tal. Otra manera de comprender el ratio de endeudamiento es viéndolo como el punto de comparación de las deudas que tiene la empresa con el patrimonio neto de la misma.

¿Cómo calcular el ratio de endeudamiento?

La fórmula del ratio de endeudamiento es muy sencilla, y no es más que la división entre los pasivos o deudas de la empresa y el patrimonio neto con el que esta cuenta. Los resultados de esta fórmula son arrojados en valores decimales.

Ratio de endeudamiento = Deudas/(Patrimonio neto)

Según el valor que arroje la aplicación de la fórmula del ratio de endeudamiento, se determinará cuál es la cantidad de dinero que bebe pagar la empresa y si esta sobrepasa o no su patrimonio.

En otras palabras se busca saber cuál en la cantidad de financiación con la que trabaja la empresa.

Ratio de endeudamiento: interpretación

Toda empresa en algún momento recurre a algún sistema de financiación que genera deudas, ya sea para la adquisición de nuevos bienes o para llevar a cabo una inyección de capital.

Gracias a los ratios de endeudamiento las empresas pueden controlar qué capital es propio y qué capital es ajeno, para de esta manera conocer la situación financiera de la misma y si cuenta con dinero propio suficiente para afrontar sus proyectos y, al mismo tiempo, hacer frente a la deuda.

Como dijimos anteriormente, los resultados de aplicar la fórmula de ratio de endeudamiento vienen dados en valores decimales, sin embargo pueden multiplicarse por 100 para obtener valores basados en porcentajes.

Si luego de aplicar la fórmula se obtiene un resultado de 50%, esto quiere decir que del 100% del capital de la empresa el 50% es resultado del financiamiento por parte de terceros.

Ratio de endeudamiento óptimo o aceptable

Determinar el ratio de endeudamiento aceptable es muy sencillo; solo tendrás que basarte en el resultado. El valor óptimo o aceptable del ratio de endeudamiento oscila entre 0.4 y 0.6, los cuales se interpretan de la siguiente manera:

  • Un valor inferior a 0.4 representa que la empresa no está usando o explotando adecuadamente sus recursos propios.
  • Después de 0.6 es una señal de alerta, que significa que la empresa se está endeudando más de lo debido con respecto a su capital neto.

Esperamos que esta información te sea de gran ayuda y te ayude a comprender de manera fácil uno de los ratios financieros de mayor importancia.

IVA deducible: Qué es el IVA deducible y no deducible en tu actividad

iva deducible y no deducible

Antes de entrar de lleno en explicar qué es el IVA deducible y no deducible, tenemos que comenzar hablando de cada uno de estos conceptos por separado para que queden bien identificados. Por ello, a continuación, iremos desglosando cada uno de estos términos, así como su importancia en la contabilidad de cualquier profesional o compañía.

Y es que a la hora de realizar las declaraciones de impuestos, el balance resultante de ambos tipos de IVA es fundamental para no cometer ningún tipo de error que pueda conllevar una futura reclamación por parte de Hacienda (o una sanción). Recordemos que cualquier empresa o autónomo repercute y soporta IVA en sus operaciones del día a día, algo que debemos tener claro antes de seguir con esta lectura. Por ese motivo recomendamos leer previamente nuestro artículo ‘Qué es el IVA repercutido y el IVA soportado’.

Una vez aclarados estos conceptos, vamos a profundizar un poco más en los términos que hoy nos ocupan, es decir, IVA deducible e IVA no deducible. Ambos tienen una relación directa con el IVA soportado del que hablamos anteriormente:

Qué es el IVA deducible

El IVA deducible podemos entenderlo como esa parte de impuesto indirecto que un profesional o empresario ha abonado durante su actividad (al contratar un servicio o comprar un bien) y que puede recuperar en la declaración de dicho impuesto. Es lo que se entiende como IVA soportado deducible. Eso sí, para que Hacienda dé el visto bueno a dicha deducción, debe estar relacionada con la actividad en la que se desenvuelve el solicitante.

En resumen, todos los profesionales deben pagar IVA al realizar una compra. Y una parte de este IVA se puede recuperar si se reporta la adquisición de dicho bien o servicio mediante el modelo 303 (liquidación de IVA trimestral) en Hacienda. Sin embargo, como dijimos anteriormente, dicho gasto debe estar perfectamente relacionado con el área de actividad del profesional. Por ejemplo, un fotógrafo que adquiera una cámara de fotos, un objetivo, un programa de edición fotográfica o cualquier otro producto o accesorio relacionado con su actividad, podrá reclamar a Hacienda la devolución del IVA soportado en dicha compra.

Más allá de la compra de un producto o servicio, también suele ser deducible el IVA del alquiler del local, de la compra de un vehículo, del combustible, de la gestoría… Eso sí, todos los gastos deben estar perfectamente justificados mediante una factura y registrados en la contabilidad de la empresa.

Qué es el IVA no deducible

En contraposición, el IVA no deducible es aquel tipo de IVA soportado que no se justifica como actividad del profesional o la empresa y por ende no tiene devolución. En el ejemplo anterior, si un fotógrafo presenta en el modelo 303 el IVA soportado por la compra de un sofá, Hacienda obviará dicha factura y no entenderá dicho impuesto como deducible, ya que no está relacionado con su actividad profesional.

Así, a la hora de realizar la liquidación, Hacienda tendrá en cuenta el IVA repercutido y el IVA soportado deducible para calcular la cantidad que el empresario tendrá que abonar (o cobrar si el saldo es positivo). De esta manera, si el profesional en cuestión ha recaudado a sus clientes 5.000 euros de IVA durante un trimestre y ha pagado, es decir, ha soportado, 2.000 euros de IVA deducible (esto es, para la realización de su actividad), en la liquidación le saldrá a pagar 3.000 euros.

Entender bien qué es el IVA deducible y no deducible es fundamental para evitar problemas con el fisco a largo plazo, ya que son muchos los autónomos o gestores que incluyen en la liquidación trimestral cualquier factura. Esta práctica se entiende como un fraude y puede acarrear inspecciones y sanciones.

En la adquisición de bienes y servicios que se usen para el disfrute familiar, este IVA no se puede recuperar. Una de las consultas más frecuentes tiene que ver con el IVA deducible del coche, que sí se podría devolver, pero para esto sea así se necesita que la obtención del vehículo cumpla con todos los requisitos del IVA deducible que establece la ley. En este sentido cabe destacar que también se podría lograr una devolución del IVA deducible de los coches de segunda mano, pero siempre según el mismo criterio: debe cumplir con todos los requisitos legales. Así, una empresa de mudanzas que compre una furgoneta (nueva o de segunda mano) podrá deducir el IVA sin ningún tipo de problemas.

También se puede deducir el IVA de un coche un autónomo con los mismos criterios. Es decir, si los gastos y el uso son en exclusividad para la actividad. Asimismo, todo lo que tenga que ver con la compra, reparaciones, chófer, combustible y demás gastos de transporte están perfectamente justificados.

IVA de importación, ¿es deducible?

En el caso de las importaciones, el IVA deducible de las mismas es liquidado por la AEAT, una vez que el gasto se presenta ante la declaración aduanera (DUA). Cuando la importación es admitida en el despacho, la administración de aduanas comunica al importador cual será la cuota del IVA proporcionado, según una notificación del modelo 031 se abre un pago general de 10 días. Esto quiere decir que si el bien importado cumple con todos los requisitos podrá ser deducible, según los plazos de pago establecidos.

Esperamos que tus dudas sobre qué es el IVA deducible y no deducible se hayan aclarado y te sea de utilidad esta información para que logres administrar y gestionar correctamente tu empresa, organización o vida personal.

¿Qué es un CEO y cuál es su significado?

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En todo proyecto, no importa de qué se trate o quién forme parte de él, es importante la existencia de un líder, de una persona que tenga la autoridad máxima y la inteligencia necesaria -también emocional- para comandar y dirigir el proyecto de la manera adecuada. En el mundo de la empresa esa persona de la máxima jerarquía es el CEO. Pero, ¿qué es CEO?

¿Qué es un CEO? Significado de CEO

Un CEO es la persona que se encarga de tomar las decisiones y velar por el correcto cumplimiento de los objetivos de una empresa. Esto implica diseñar las estrategias necesarias para poder lograrlos, dirigir todos los departamentos y trabajadores y establecer las líneas estratégicas de la compañía.

Ahora bien, ¿cuál es el significado de CEO? ¿De dónde viene esta expresión? CEO son las siglas de “Chief Executive Officer”, lo que empieza a demarcar la importancia que esta persona tiene dentro de la estructura organizativa de una empresa. En español podemos traducirlo como “ejecutivo en jefe”, aunque está más aceptada la traducción de director ejecutivo. Es, simplemente, la máxima autoridad.

La relevancia de este personaje es innegable en la estructura de una compañía. Tanto es así que, a pesar de que el significado de CEO es principalmente anglosajón -este término fue acuñado en el Reino Unido en el año de 1955-, fue adoptado por el resto del mundo 20 años más tarde. En los países de habla hispana, este título también se conoce como director general o gerente general.

Importancia del CEO

La importancia que tiene un CEO se centra en el papel de líder y de máximo representante de la compañía. Esto significa que sobre sus hombros estará la correcta gestión del negocio, el fortalecimiento y el cumplimiento de los valores y los objetivos, y por supuesto, la eficiencia de los trabajadores a su mando.

Esto significa, no solamente trabajar incansablemente en la administración y en el proceso de toma de decisiones de una empresa, sino también en el manejo y protección de sus trabajadores para la creación y mantenimiento de una fructífera relación con ellos, ayudándolos a cumplir sus funciones, eliminando obstáculos y ofreciéndoles incentivos.

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¿Cuáles son las funciones de un CEO?

Para entender mejor qué es un CEO y su importancia, se pueden resumir sus funciones en cuatro pilares fundamentales:

  1. Definir objetivos generales y misión de la empresa. Esta se centra principalmente en la creación de un plan de negocios, el diseño de los objetivos y la formación de una imagen corporativa.
  2. Tomar decisiones. Esta se considera una de las tareas y responsabilidades más importantes que debe cumplir un CEO, ya que no solamente se trata de tomar las decisiones correctas, sino también hacerlas en el tiempo correcto y con la rapidez necesaria.
  3. Informar y Comunicar. Para poder lograr el éxito, todos deben remar hacia la misma dirección. Para ello, el CEO debe compartir la información relevante como las decisiones tomadas, los logros y las fallas, no solamente con los socios, sino también con cada uno de los empleados.
  4. Ser líder. Esta se presenta como una de las tareas más complejas, debido a que se trata de coordinar los departamentos, crear un buen ambiente de trabajo y monitorizar, motivar, ayudar y asesorar a todos los trabajadores y empleados. Es importante recordar que todos ellos tienen un papel importante en los resultados de la empresa.

Un CEO que cumpla con estas responsabilidades es aquel que llevará a una empresa o compañía a lograr sus objetivos y, finalmente, al éxito.

En la actualidad, existen multitud de ejemplos de CEO, de todas las edades y nacionalidades, que han sido capaces de llevar sus compañías a buen término. Algunos de ellos son Tim Cook (CEO de Apple), Bill Gates (CEO de Microsoft), Elon Musk (CEO de Tesla), Indra Nooyi (CEO de PepsiCo), Ginni Rometty (CEO de IBM) o Sundar Pichai (CEO de Google).

Cheque: toda la información sobre el cheque

el cheque

Pagarés, cheques, letras de cambio Desde un punto de vista legal existen diferentes documentos que sirven para realizar un pago a un tercero, aunque cada uno de ellos tiene características diferentes y, por tanto, requisitos formales también diferenciados.

En nuestro blog hemos tratado de analizar en profundidad cada uno de estos documentos para arrojar luz acerca de unos conceptos que no siempre son bien entendidos por empresas, autónomos y particulares. Y es que nos encontramos a menudo con consultas acerca de la idoneidad de utilizar uno u otro de estos documentos a la hora de realizar una operación comercial.

En la ocasión que nos ocupa vamos a intentar definir qué es un cheque, cómo debe rellenarse para que cumpla con los requisitos legales, qué tipos de cheques existen o cuáles son sus principales diferencias con un pagaré.

¿Qué es un cheque?

La palabra cheque deriva del término en inglés check, que se ha adaptado a nuestro idioma con un significado casi idéntico. Su significado es muy sencillo. Un cheque no es más que un documento contable mediante el cual una persona autoriza a otra a realizar una extracción de dinero de una cuenta bancaria. Por tanto, no es más que una autorización para sacar dinero de una determinada cuenta, por lo general propiedad del que expide el cheque.

Como cualquier otro documento de pago, debe dejarse constancia por escrito del beneficiario, de la persona que expide el cheque y de la cantidad de dinero que deberá abonarse. Es una práctica muy utilizada en el mundo anglosajón, donde prácticamente sustituye al efectivo –en 2015, cada ciudadano de Estados Unidos realizó una media de 38 operaciones con cheque, más de tres al mes–.

Cómo se rellena un cheque

Los cheques son documentos muy utilizados y extendidos, pero como cualquier otro debe cumplir con unos mínimos requisitos formales para tener validez legal. Estas son las exigencias mínimas que va a solicitar un banco para realizar el pago:

  • La denominación “cheque” debe estar bien visible en el propio documento.
  • Se debe expresar claramente la cantidad que se tiene que abonar, tanto en números como en letras, dejando claro también la moneda elegida. Si hay conflicto entre ambas cantidades, siempre se abonará la expresada en letras. En el caso de que se reflejen varias cantidades, se pagará la de menor cuantía.
  • El nombre de la persona que realiza el pago debe aparecer de manera explícita.
  • También se debe indicar el lugar donde se va a realizar el pago (normalmente un banco), así como la fecha y el lugar de la emisión del cheque.
  • La persona que expide el cheque debe firmarlo para que tenga validez.

¿En qué momento puede cobrarse un cheque?

Al igual que otros documentos de pago, un cheque debe especificar en qué momento el beneficiario puede acudir a la entidad bancaria a cobrar su dinero. Puede ocurrir que la fecha de cobro sea la misma que la fecha de expedición, lo que significa que se puede cobrar en el mismo momento en el que se estampe la firma.

Pero también puede ocurrir que la fecha indicada en el cheque nos emplace a varios días o, incluso, meses. En estos casos, los beneficiarios pueden optar por descontarlo al igual que ocurre con el descuento de pagarés, de facturas o con cualquier otro descuento de efectos. Esta fórmula, aunque no está tan extendida, también es utilizada para conseguir liquidez a corto plazo, sobre todo entre autónomos y pequeñas empresas.

Tipos de cheques

Como ocurre con cualquier documento de esta naturaleza, en la práctica no encontramos una única modalidad, sino que en función de diferentes variables podemos encontrar tipos de cheques muy variados. Estas son las tipologías principales:

  • Cheque al portador. No se especifica ningún beneficiario, por lo que la persona que posea el documento tiene derecho a cobrarlo.
  • Cheque nominativo. Sólo puede cobrar el cheque la persona cuyo nombre aparece especificado en el propio documento. Al igual que los pagarés, los cheques pueden ser “a la orden”, es decir, permiten su endoso a otra persona, o “no a la orden”. En este último caso no se pueden transferir los derechos de cobro.
  • Cheque para abonar en cuenta. Estos cheques no se pueden cobrar en efectivo. Es decir, sólo se abonan por ingreso en una cuenta bancaria.
  • Cheque cruzado. Sólo se pueden cobrar en una entidad bancaria.
  • Cheque bancario. En este caso coincide el librador con el pagador. Es decir, el mismo banco firma el cheque y lo abona en su propia entidad.
  • Cheque conformado. Estos cheques tienen la peculiaridad de que el banco responsable de realizar el pago asegura al beneficiario que hay fondos suficientes en la cuenta para afrontarlo.

Grupos de cotización: descubre cuál es tu grupo de cotización

grupos de cotizacion

Saber cuál es nuestro grupo de cotización es precisamente una de las dudas más frecuentes para los trabajadores por cuenta ajena, ya que en la nómina que nos entrega nuestra empresa simplemente se hace constancia del grupo mediante un número. Según la legislación española actual, esta cifra oscila entre el 1 y el 11, ya que todos los trabajadores están repartidos en un total de 11 grupos diferentes.

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Cómo identificar oportunidades de negocio. Claves del éxito

Cómo identificar oportunidades de negocio

Todo negocio comienza con una idea. Una idea que el emprendedor es capaz de dar forma para convertir en un negocio rentable y viable en el tiempo. Sin embargo, son muchos los emprendedores que se estancan en esta primera fase. Y es que encontrar oportunidades de negocio no siempre es una tarea sencilla, sobre todo en un mercado tan congestionado como el actual.

En este sentido, son muchas las personas que se afanan sin éxito en encontrar una idea rentable desde un punto de vista comercial. Esta búsqueda es una parte fundamental del proceso de creación de una empresa, pero, ¿dónde podemos localizar ideas que funcionen y que no tengan demasiada competencia? ¿Por dónde debemos empezar? ¿Existe alguna clave que nos garantice la viabilidad de nuestra compañía?

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Business Angels, los nuevos inversores privados para empresas

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En el momento de emprender una idea para ser convertida en negocio, debemos contar con un plan inicial que sirva de guía para que no se deje nada al azar. Y es que el establecimiento de cualquier empresa requiere de este sencillo procedimiento para lograr su posicionamiento y crecimiento en el corto y medio plazo.

Uno de los primeros pasos, más allá de especificar el nicho comercial y el producto o servicio que ofreceremos, es la obtención del capital financiero para ejecutar el proyecto. La solicitud de un crédito bancario, invertir los ahorros o establecer alianzas comerciales y financieras son algunas de las opciones más viables. También lo es el crowdfunding. Pero aunque no se sepa mucho acerca de ellos, los business angels representan una alternativa más que interesante –si quieres otras ideas no te pierdas nuestro artículo sobre financiación alternativa para pymes y autónomos–.

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