Calcula la indemnización por despido improcedente de forma fácil

indemnización por despido improcedente

La palabra indemnización se define como “compensación por daño, deterioro, menoscabo o pérdida causados a terceros”. Partiendo de esto concluimos que la indemnización por despido improcedente es la compensación por el servicio de trabajo prestado a un patrón que decide dar de baja o despedir a un empleado sin tener una razón legal; es decir, las establecidas en el contrato o en las leyes laborales.

Para saber si tu despido es improcedente o no te recomendamos leer este otro artículo sobre los tipos de despido, en el que explicamos las situaciones más habituales que se dan hoy en día en las empresas.

Variables para las indemnizaciones

Hay algunas variables que condicionan las indemnizaciones. Incluso, no todos los despidos son motivo de indemnización. Así que hay que tomar en cuenta las siguientes variables:

  1. Salario del trabajador: Sueldo acordado con el trabajador en el periodo de 12 meses.
  2. Antigüedad laboral: Cantidad de meses que el asalariado trabajó para la empresa.
  3. Tipo de despido: Solo son indemnizables los despidos objetivos y los improcedentes, es decir, los que no tengan una base legal.

Cómo se calcula la indemnización por despido improcedente

1. Calcular el salario diario

Para empezar, hay que calcular el salario diario. Para esto se suman todos los salarios mensuales recibidos durante 12 meses. Posteriormente se divide esa suma entre el número de días promedio de un mes, que es 30. Además, se le suman las pagas extra por otros conceptos ajenos al pago del salario normal.

Veamos un ejemplo:

Si un empleado ganara 500€ por mes, al año (12 meses) serían 6.000€. Además, recibió 3 pagas extra de 300€, un total de 900€ anuales. Estos se suman: 6.000+900= 6.900€.

Ese sería el salario medio anual y ahora se divide entre los 12 meses trabajados: 6.900÷12= 575€. De esta manera obtenemos el salario medio mensual.

Para obtener el salario diario, se divide el resultado que acabamos de obtener entre el número de días del mes (30): 575÷30= 19,16€ sería el salario diario a considerar en la indemnización.

2. Determinar la antigüedad laboral

Posteriormente, se establece la cantidad de años trabajados. Para hacerlo con exactitud hay que entender que no solo cuentan los meses trabajados completamente, sino también aquellos en los que se trabajó menos días, incluso solo uno.

Es decir, si un empleado fue contratado el 17 de enero de 2016 y despedido el 2 de julio de 2019, la cantidad de años son: 3 años y 6 meses. Deben contarse completos el primer mes (enero de 2016) y el último (julio de 2019) aunque no se hayan trabajado completos. Estos se llevan a días, entendiendo que cada año es de 365, y cada mes de 30. Lo que nos da: 1.275 días de trabajo.

3. Calcular la indemnización correspondiente

Lo que sigue es aplicar la indemnización que corresponda. Puede llegar a haber diferencias en la cantidad de días que se indemnicen por mes, pues la ley establece que varían según la antigüedad del trabajador y el tipo de despido. Pueden ser de 33 días o 45 días.

Seguimos con el ejemplo anterior y supongamos que es de 45 días por año a indemnizar. Se multiplica la cantidad de días trabajados (1.275) por los días al año que corresponden, en este caso 45; luego se dividen por los días de un año (365). Esta sería la ecuación en este caso: 1.275×45÷365= 161,16. Y estos son los días a indemnizar por los 3 años y 6 meses de trabajo.

Una vez hecho esto se multiplica los días a indemnizar por el salario medio diario. Siguiendo con el ejemplo queda así: 161,16×19,16 = 3.087,93€. Esta sería la indemnización.

Con estos sencillos pasos podrás calcular la indemnización por despido improcedente. Recuerda investigar cuáles son los parámetros que se aplican en cada caso establecidos en la ley en la zona donde vivas.

¿Puedes cobrar el paro tras una baja voluntaria?

baja voluntaria y paro

¿Alguna vez te has preguntado si puedes causar baja de manera voluntaria y cobrar el paro? El artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores establece como derecho para todo trabajador la posibilidad de solicitar, en el momento que desee, la baja voluntaria. A continuación te contamos si puedes cobrar el paro una vez que la solicites.

Qué es la baja voluntaria

La baja voluntaria no es más que el deseo de finalizar un contrato en cualquier empresa, es decir, finalizar el trabajo que realizas en la misma de manera unilateral y por decisión propia.

Una vez que un trabajador hace el anuncio a la empresa de la baja voluntaria no puede retractarse de dicha decisión a menos que la empresa esté de acuerdo. Para solicitarla no es necesario presentar ninguna formalidad ni explicar las causas de la misma. El trabajador solo tiene la obligación de informar previamente a la empresa acerca de su salida.

El Instituto de Trabajadores no fija un plazo en concreto para que el trabajador pueda comunicar su deseo de finalizar sus labores, sino que este periodo queda a decisión de la empresa y del trabajador. Por ejemplo, algunos contratos establecen que para la baja voluntaria debe respetarse un lapso de entre 15 días y 2 meses.

Por otra parte, un trabajador antes de irse de la empresa debe exigir a esta el finiquito correspondiente a la función del período de trabajo, incluyendo el salario del mes en curso, así como también la parte proporcional a las pagas extraordinarias y las vacaciones no disfrutadas durante el año en curso.

Si se trata de un trabajador que aún está en periodo de prueba, no es necesario el preaviso ni ningún tipo de justificación. Teniendo, además, el derecho de recibir el dinero generado en los días trabajados antes de exigir la baja voluntaria.

¿Se puede cobrar el paro tras la baja voluntaria?

La norma general establece que para poder cobrar el paro, es decir, el derecho por desempleo, es estrictamente necesario que el trabajador haya perdido el empleo por razones ajenas a su voluntad, como un despido, conclusión del contrato, entre otras. En este artículo sobre los tipos de despido podrás profundizar sobre este asunto.

De lo contrario, no se podrá solicitar dicha prestación, ya que cuando un trabajador solicita la baja voluntaria no está en condiciones de desempleo porque se ha solicitado bajo su consentimiento y voluntad, terminando así su relación laboral.

Asimismo, en el momento de marcharse de la empresa, aunque el trabajador tenga muchas cotizaciones acumuladas, no tiene el derecho para pedir ningún tipo de prestación.

Cuando un trabajador expresa sus deseos de salir de la empresa con una baja voluntaria, dicha empresa prepara un documento llamado “Certificado de Empresa”, donde advierte al Servicio Público de Empleo las condiciones y motivos del porqué pone fin a las relaciones laborales con dicho trabajador.

Por medio del sistema informático se envía este certificado (o en su defecto se le da personalmente al trabajador para que lo lleve a la oficina de empleos), cuyo informe indicará “clave 21”, lo que significa que las labores han cesado por voluntad propia.

Por otra parte, existen requisitos relacionados para cuando un trabajador que se ha ido de la empresa de manera voluntaria pueda cobrar el paro por las cotizaciones que ya tiene acumuladas, expresando así de manera primordial que inmediatamente después de exigir su baja voluntaria no puede cobrar el paro.

Para que pueda pedir un paro con sus cotizaciones anteriores el trabajador debe conseguir un nuevo empleo que cotice por desempleo en el régimen general. Por lo tanto, baja voluntaria y paro parecen dos conceptos completamente enfrentados.

Tipos de despido: los 3 motivos por los que pueden despedirte

tipos de despido

¿Qué es un despido?, ¿cuáles son los tipos de despido más comunes?, ¿cuándo se considera que el despido es nulo o, por el contrario, procedente? En este artículo te lo explicaremos todo.

Qué es un despido

El despido es la acción por la cual el empresario decide dar por terminado el contrato de trabajo y toda relación laboral con el empleado.

En algunos países, entre los que se encuentra España, el despido es libre. Esto quiere decir que el empresario puede despedir al trabajador cuando él lo considere conveniente. Sin embargo, en muchas ocasiones debe cumplir con algunas exigencias legales para poder proceder con el despido.

Tipos de despido

Veamos ahora cuáles son los tipos de despido que existen y cuándo se consideran válidos.

1. Despido disciplinario

Este se lleva a cabo cuando se considera que el trabajador ha cometido alguna falta grave o ha incumplido con sus obligaciones laborales. Puedes declararse procedente, improcedente o nulo.

Algunas faltas que justifican este despido son:

  • La desobediencia e incumplimiento a las órdenes del empresario.
  • Ser agresivo o irrespetuoso de manera verbal o física, no solo con el empresario sino también con sus compañeros de trabajo.
  • El abuso frecuente de alcohol y sustancias psicotrópicas que repercuten de manera directa en el rendimiento laboral.

2. Despido colectivo

Esta acción se realiza cuando, por causas financieras, organizativas o sistemáticas, se tiene que terminar el contrato con varios trabajadores al mismo tiempo. La cantidad de empleados a despedir dependerá del número con el que cuente la empresa y la situación de necesidad de la misma.

Para que se considere despido colectivo tienen que abandonar la empresa los siguientes empleados:

  • 10 trabajadores en las empresas de hasta 100 empleados
  • El 10% de la plantilla en compañías de entre 100 y 300 empleados
  • 30 trabajadores en las empresas que ocupan a más de 300 personas

3. Despido objetivo

En la mayoría de las ocasiones estos despidos se llevan a cabo por causas económicas e, incluso, por la falta de adaptación del trabajador o de capacidades para el puesto de trabajo. Cabe resaltar que en algunos casos el trabajador no tiene culpa de la situación que ha causado su despido.

Por ello es importante proceder de la manera correcta para llevar a cabo este despido, ya que de lo contrario puede ser declarado improcedente.

Por lo tanto, las condiciones que deben tomarse en cuenta para hacerlo de forma adecuada son estas:

  • Notificar al trabajador mediante una carta de despido, en la que se expliquen los motivos por el cual se lleva a cabo este proceso y la fecha en que tendrá efecto.
  • El empresario debe avisar con 15 días de anticipación.
  • Ofrecer al trabajador la indemnización adecuada mediante un cheque, en efectivo o un ingreso previo.

Cuando no se realizan los despidos de la manera correcta o si el empleado no está de acuerdo, puede llevar el caso ante un juez, quien examinará y dictaminará si el despido es procedente, improcedente o nulo. Entremos en mayor profundidad en estos conceptos.

Despido procedente

Cuando el despido se considera procedente es porque cumple todos los requisitos exigidos por la ley y la empresa ha podido justificar las causas del mismo, lo cual permitirá que el proceso se lleve a cabo de la forma correcta y que el empresario no reciba más consecuencias de las que establezca el Estatuto de los Trabajadores.

Por lo general, se refiere tanto al despido disciplinario como al objetivo siempre y cuando las causas sean ciertas y justificadas. Las causas más frecuentes de un despido procedente son la desobediencia o indisciplina, la ausencias o retrasos sin justificación, el descenso en el rendimiento laboral y el acoso laboral u otras conductas discriminatorias.

Despido improcedente

Este tipo de despido suele ser el más habitual, ya que no existe una causa de despido justificada o las mismas no se pueden acreditar. Se produce cuando el empresario de manera unilateral decide prescindir de alguno de los trabajadores de su compañía sin que existan problemas disciplinarios o causas objetivas.

En estos casos, la compañía tendrá que indemnizar al trabajador con una cantidad que en España asciende a 33 días por año trabajado (serán 45 días por año trabajado con anterioridad al mes de febrero del año 2012).

Despido nulo

Un despido nulo se da cuando el empresario lleva a cabo el procedimiento sin tomar en cuenta las leyes del país, viola los derechos del trabajador o lo discrimina por su religión, cultura o raza.

En caso de que el agraviado no esté de acuerdo con los motivos por los que se quiere procesar su despido, tendrá 20 días para impugnarlo. Si no se le ha hecho llegar la carta de despido, o la recibe pero los motivos que están expuestas en esta no son lo suficientemente justificados, el despido se podría considerar improcedente.

Estos son los tipos de despido que existen en España. El más frecuente es el improcedente, que lleva aparejada una indemnización al no existir causas objetivas para el cese de la relación laboral.

¿Cuál es el sueldo mínimo en Venezuela en 2019?

sueldo minimo en venezuela

El sueldo mínimo o salario mínimo en Venezuela es uno de los más bajos de toda la región a pesar de las continuas subidas aprobadas por el Gobierno (solo en 2018 se aplicaron seis incrementos salariales para intentar de mejorar el poder adquisitivo de los venezolanos en un momento de grave crisis económica).

La última subida del salario mínimo tuvo lugar el 29 de abril de 2019 (retroactivo al día 16 de abril), cuando el ejecutivo de Nicolás Maduro decidió duplicar esta cifra, así como incrementar el valor del cestaticket, como se conoce el bono de alimentación del país.

A pesar de todo, el sueldo mínimo en Venezuela es el más bajo de toda la zona, situándose incluso por debajo del de países como Cuba o Haití. Veamos a continuación la última evolución del salario.

Salario mínimo en Venezuela

Entonces, ¿en cuánto está el sueldo mínimo en Venezuela? Como decimos, a finales de abril el salario o sueldo mínimo venezolano pasó de 18.000 a 40.000 bolívares. Es decir, pasó de 3,46 a 7,68 dólares al mes. A esto habría que sumar el pago de un bono de alimentación, fijado en 25.000 bolívares (unos 4,80 dólares), que no tiene impacto en las prestaciones sociales del trabajador.

A pesar de esta subida, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (CENDA) el sueldo mínimo actual en Venezuela apenas da para cubrir el 4,7% de la canasta alimentaria para una familia, por lo que un grupo familiar necesitaría 21,4 sueldos básicos para cubrir sus necesidades de alimentación mensuales.

Este organismo calcula que una familia en la que trabajen dos personas recibiendo el salario mínimo más los dos correspondientes bonos de alimentación (unos 130.000 bolívares o 25 dólares al mes) solo tendría dinero para comprar alimentos para 4,5 días al mes.

Un sueldo mínimo por debajo del umbral de la pobreza

Estos 40.000 bolívares (7,68 dólares mensuales) están muy por debajo del umbral de la pobreza extrema, fijado por el Banco Mundial en 1,90 dólares diarios. Es decir, se considera por debajo del umbral de la pobreza extrema a cualquier persona que viva con menos de 57 dólares o 48 euros al mes.

Si sumamos el sueldo mínimo (7,68 dólares) más el bono de alimentación (4,80 dólares), un venezolano que tenga estos ingresos viviría con 12,50 dólares al mes aproximadamente, es decir, unos 41 centavos al día (unos 36 céntimos de euro).

Crisis económica e inflación

Esta última subida se produce en medio de una grave crisis económica y de una inflación galopante: el FMI la proyecta en 10.000.000% para 2019. La escasez de medicinas, alimentos y bienes de primera necesidad está a la orden del día.

Otros sueldos mínimos…

Gané un aumento de sueldo… ¿qué hago con ese plus de dinero?

aumento de sueldo

Si eres asalariado y estás leyendo este artículo es porque has experimentado una de las mejores situaciones por las que un trabajador puede pasar: recibir un aumento de sueldo. Sea por mérito, promoción o por convención colectiva, ver tu salario aumentar es siempre una sensación positiva y satisfactoria.

En ese instante, sin embargo, una duda suele surgir con frecuencia: ¿Y ahora? ¿Qué hacer con este dinero extra que va a entrar en la cuenta cada mes? En este artículo vamos ver unas claves para utilizar ese dinero con inteligencia.

Y es que a menudo un mayor sueldo no implica una mayor calidad de vida, ya que por lo general ese dinero extra solemos emplearlo para realizar gastos superfluos y, lo que es peor, incrementar nuestro endeudamiento. A continuación veremos otras soluciones que consideramos más inteligentes.

Aumento de sueldo por inflación

Antes de perderse en medio de la euforia por el aumento de salario, es importante que el trabajador considere la verdadera relevancia del aumento recibido. Esto es porque, cada año, nuestro poder adquisitivo tiende a disminuir a causa de la inflación y, en este contexto, no siempre un incremento en el salario será, de hecho, un dinero extra para ser aprovechado.

Si el aumento se produjo a través de una convención colectiva, por ejemplo, sólo puede servir para compensar la inflación -o parte de la inflación- del período, a fin de que el poder adquisitivo del trabajador se mantenga. Por otro lado, si el aumento fue proveniente de una promoción o incluso por méritos, vale la pena celebrar.

Aquí, sin embargo, vale una reserva: celebra con moderación. Además de eso, prepárate para recibir este aumento con inteligencia financiera, para que haga la diferencia en tu presupuesto -y en tu vida- a largo plazo.

Atención a tu lifestyle

Cuando el aumento recibido por el trabajador es relevante, no es inusual caer en excesos. Muchas personas tienen la idea de que, si ganan más, también pueden elevar sus gastos mensuales. Y eso es un error, como nos explica con todo lujo de detalles Robert Kiyosaki en su célebre libro Padre Rico, Padre Pobre.

Si elevas tus gastos a medida que aumenta tu salario, nunca conseguirás ahorrar el dinero suficiente para alcanzar tus diversos objetivos financieros. Cuanto más recibas, más necesidad sentirás de gastar… y no saldrás de dicha espiral.

Además, para quienes no tienen control sobre su propio dinero, el aumento de gastos junto a una mejor remuneración puede llevar a una situación de deudas en momentos de emergencia. Después de todo, nunca estará cómodo financieramente para hacer frente a una situación financiera adversa.

Por eso, después de ganar un aumento, es imprescindible mantener el estilo de vida y un patrón de consumo compatible con tus ingresos, evitando al máximo cambiar este patrón en relación a lo que estaba acostumbrado antes de recibir un salario mejor.

La reserva de emergencia

Si no dispones de una reserva de emergencia –una cantidad de dinero establecido para emergencias-, este sería un excelente momento para iniciar esta reserva. ¿Cómo? Ahorrando dinero y reservando el importe correspondiente al incremento salarial para este fin.

Mantener hábitos saludables y tener una reserva de emergencia formada son los primeros pasos para quien desea mantener una vida financiera más tranquila y organizada.

Oportunidad para inversiones

¿Ganaste un aumento de sueldo? ¿Qué tal comenzar a invertir tu dinero y hacer que esta pequeña parte del sueldo trabaje a tu favor con el tiempo? Puede ser invirtiendo en bienes raíces (inmuebles), en bonos, acciones… o creando negocios que trabajen para ti. Si te atrae el mundo de la bolsa, en este otro artículo podrás conocer los mejores simuladores de bolsa para aprender a invertir sin riesgos. Y si te atrae el mundo de las divisas, aquí te contamos qué es Forex y cómo funciona este mercado.

Recibir un aumento en la remuneración mensual es una situación más que propicia para empezar a invertir. Si no sueles realizar aportes con frecuencia, no te preocupes. Con calma, estudio y una buena dosis de organización y regularidad conseguirás formar una cartera de inversiones sólida, que te ayudará a ganar buenos ingresos a lo largo de los años.

Realización de sueños

Si tu vida financiera está organizada y debidamente planeada -con inversiones regulares y una reserva de emergencia formada-, tal vez sea el momento de utilizar este dinero extra para realizar tus sueños. Puede hacer aquel viaje que siempre quiso… o cambiar tu coche por un modelo más nuevo. En cualquier caso, la adquisición de pasivos siempre lo vemos como la última opción.

Organización, en primer lugar

Independiente del uso que vayas a dar a tu aumento, es imprescindible que te organices financieramente y no caigas en trampas cotidianas como, por ejemplo, gastar más porque estás recibiendo un salario mejor. Evita ser inmediatista; piensa en el corto, medio y largo plazo y descubra de qué forma tu aumento puede ser utilizado de una manera positiva.

Nuestro consejo, que el aumento de sueldo vaya a parar a la columna de las inversiones para hacerlo crecer y comenzar a crear una cartera de inversiones sólida que se convierta en una alta rentabilidad a largo plazo.

¿Cómo vestir para una entrevista de trabajo? 9 consejos

Cómo vestir para una entrevista de trabajo

En una entrevista de trabajo, la primera impresión tiene mucha relevancia en el resultado final de la misma. De hecho, es más que probable que una persona sea rechazada para un puesto de trabajo por el simple hecho de no haber acudido con la vestimenta adecuada para la ocasión.

Y es que más allá del estilo o el gusto, acudir correctamente vestido y aseado a una entrevista laboral pone de manifiesto una serie de hábitos que hablan mucho de la propia personalidad. Así, una persona que afronta un momento tan importante perfectamente vestido y aseado estará transmitiendo una imagen de pulcritud e interés que el entrevistador tendrá muy en cuenta.

Del mismo modo, alguien que se presente a una entrevista de trabajo desaliñado, poco aseado y con una vestimenta que no esté acorde con la ocasión, será visto por la compañía como una persona despreocupada e incapaz de entender la relevancia de las citas que tendrá que afrontar dentro de la propia empresa.

Por ese motivo, a continuación vamos a ver una serie de consejos básicos que te ayudarán a vestir correctamente para una entrevista de trabajo y dar una impresión inmejorable.

Look para una entrevista de trabajo: qué ropa llevar

  1. Nada de camisetas o sudaderas. Una camisa, en el caso de los hombres, aporta seriedad, un aire intelectual, profesionalidad y compromiso. Esto mismo es extrapolable en el caso de las mujeres, donde la blusa es una garantía. El impacto psicológico que produce ver a alguien con camisa es fundamental, ya que nos hace parecer una persona más seria y responsable. Es importante que la camisa esté perfectamente limpia y planchada.
  2. Huye de los vaqueros o jeans. Las empresas se han adaptado a los nuevos estilos, pero aun así el uso de vaqueros o jeans no es lo más recomendable. En su lugar, opta por pantalones de vestir o tipo chino, mejor si son de colores neutros como el azul, el negro o el ocre.
  3. ¿Corbata?. El uso de la corbata es una cuestión de gustos, pero si vas a una entrevista de trabajo podrías considerarlo una buena opción. Recuerda, tu tarjeta de presentación será la primera impresión. En una entrevista para un puesto directivo o donde la presencia es fundamental, el traje completo con corbata siempre será la mejor opción.
  4. Zapatos de vestir. Olvídate de zapatillas o zapatos informales. Si no tienes unos zapatos de vestir, puedes optar por zapatos de gamuza de corte semiformal; vienen muy bien con los jeans, si tu intención es utilizar este tipo de pantalón (solo para trabajos donde no se priorice otro tipo de vestimental). Eso sí, límpialos bien; a nadie le gusta ver unos zapatos sucios. En el caso de las mujeres, siempre es mejor zapato cerrado que sandalias. Si vas con falda, utiliza medias.
  5. No utilices colores demasiado extravagantes. Utiliza colores como el negro, el blanco, el azul o el beige. Si vas a usar tonos amarillos, rojos o verdes, procura que solo sean pequeños detalles, como una corbata, un pañuelo o cualquier otro complemento.
  6. Oculta los tatuajes. Por lo general, es recomendable ofrecer una imagen neutra. Muchos entrevistadores ven de manera negativa el uso de tatuajes, piercings y otros elementos de esta naturaleza. Por eso, intenta ocultarlos.
  7. No abuses de las joyas. En relación a lo anterior, es preferible acudir a una entrevista de empleo con pocas joyas. Para las mujeres, unos pendientes, un anillo y una pulsera discreta son más que suficientes.
  8. Aseo impecable. Este punto es una obviedad, pero es fundamental acudir perfectamente aseado, con las uñas cortas y un peinado apropiado. Los hombres deben acudir perfectamente afeitados y las mujeres no deben abusar de maquillaje ni de perfume.
  9. Llevar siempre un currículum (o más de uno) en formato papel. Acude con una carpeta elegante y neutra, un bolso discreto y varias copias de tu currículum. Serán muy útiles para el desarrollo de la entrevista.

¿Por qué dejaste tu antiguo trabajo? Cómo responder en una entrevista

¿Por qué dejaste tu antiguo trabajo?

Una de las cosas que más preocupa a quienes buscan empleo es enfrentarse a una entrevista de trabajo. En ellas son “puestos a prueba” por uno o más reclutadores hasta llegar a conversar con el cliente final. Sin embargo, en esas reuniones los aspirantes pueden sentirse muy confiados o muy nerviosos, todo depende de su nivel de preparación para el encuentro.

Para dar una buena primera impresión, no solo es necesario vestir de manera impecable, ser puntual y llevar consigo los soportes del currículo (te recomendamos leer más acerca de cómo vestir para una entrevista de trabajo).También lo es estar preparado para contestar a cualquier pregunta trampa que pudieran hacer, incluyendo cuál fue el motivo para terminar su último contrato.

Es por ello por lo que te daremos una serie de tips para este momento de la entrevista y te ayudaremos a determinar qué debes responder ante cualquier pregunta que desearías no contestar. Las entrevistas de trabajo, en cualquier caso, no son un interrogatorio policial, así que lo mejor es que te relajes y estés seguro de tus conocimientos y experiencia.

  • Los reclutadores pueden notar fácilmente si estás nervioso, incómodo e incluso si mientes, así que no lo hagas. En cambio, busca la mejor manera de contestar a las preguntas sin irte por otro tema. Es decir, no contestes de inmediato creyendo que es mejor que quedarte callado; toma un tiempo prudente para analizar lo que vas a decir.
  • Al momento de contestar a algo que en definitiva no quieres mencionar, hazlo de la manera más calmada y sincera posible, sin hablar mal de otras personas.
  • Nunca des a entender que te fuiste de otra empresa por una mala razón o en malos términos. En cambio, deja claro que buscas aumentar tu experiencia con proyectos y ambientes laborales nuevos. En otras palabras, que te vean enfocado y positivo con respecto al futuro.

A continuación, te presentamos varios escenarios y cómo responder ante cada uno:

Si dejaste tu antiguo empleo o te despidieron porque te obligaban a llevar a cabo tareas que iban en contra de tu ética profesional…

No cuentes lo que pasó. En cambio, di que te gustaba mucho tu trabajo pero que la empresa hizo algunos cambios en su dirección estratégica que no iban de la mano con tu perfil ni con lo que mejor sabes hacer, así que dejó de interesarte.

De este modo estarás diciendo la verdad, pero un poco maquillada. Habrás contestado la pregunta sin necesidad de explicar qué es todo lo negativo que estuvo detrás.

Si tu salida de la empresa anterior se debió a que tuviste un mal encuentro con un jefe o compañero de trabajo…

No digas nombres ni confieses pecados ajenos. En cambio, explica que tenías ganas de cambiar a un ambiente laboral más parecido al de la empresa a la que estás aplicando. Expresa tu deseo de trabajar en un sitio donde el entorno sea favorable y la cultura corporativa sea palpable. Asimismo, haz énfasis en que es algo que no experimentabas en tu puesto anterior.

Si te fuiste de una empresa o quieres dejar tu actual empleo porque ya no te gusta lo que haces allí…

No digas que te aburriste del trabajo. En cambio, comenta que fue una experiencia grandiosa, pero que estuviste por mucho tiempo en ello y sientes que allí ya aprendiste todo lo que podías.

Explica, además, que ahora tienes deseos de cambiarte a una empresa en la que tengas la oportunidad de hacer lo que hacen allí (la compañía para la que te entrevistan), es decir, algo que no encontraste en tu puesto anterior.

De este modo, estás diciendo absolutamente la verdad, sin ser desagradecido ni acusar a nadie. Además, entre líneas estarás halagando a la empresa nueva, algo que les gusta a los entrevistadores.

Si te fuiste de tu antiguo empleo porque nunca te ascendieron…

No digas que tu jefe era un (inserta calificativo inapropiado). En cambio, indica que tu puesto de trabajo tenía un límite en el organigrama de la empresa y que no podrías escalar más de allí por estar sobrecualificado para ocuparlo. Por otra parte, piensas que tu vocación podría ser de mucho provecho para los proyectos de la nueva empresa.

Si no te pagaban lo suficiente o lo justo…

No digas que te explotaban. En cambio, di que alcanzaste un buen desempeño profesional hasta que tu perfil se alejó un poco del cargo que venías desempeñando, por lo que sentiste que era momento de aumentar sanamente tu ambición y enfrentarte a nuevos retos en compañías con mayor alcance, donde la política empresarial se enfocara, entre otras cosas, en la retención de talentos.

Si estuviste en tu trabajo anterior desde el principio y ya cumpliste un ciclo ahí…

No digas que la empresa se quedó corta para ti. En cambio, explica que buscas proyectarte a un nivel más avanzado, incluso internacional. Comenta que fuiste de las primeras personas que contrataron en tu trabajo anterior y que viste prácticamente nacer y crecer a esa compañía. Hoy en día, tienes ganas de involucrarte en proyectos nuevos.

Por último, si estás buscando trabajo, puede interesarte saber cómo rellenar una solicitud de empleo de manera correcta o las páginas de empleo con más anuncios para buscar trabajo.