Qué es un bróker financiero y qué tipos existen

que es un broker

Hasta hace poco tiempo pocos sabían qué es un bróker, ya que este concepto siempre ha estado muy asociado a grandes inversores, corredores de bolsa y economistas. En la actualidad, sin embargo, es un término muy común en el mundo de los negocios, aunque realmente pocas personas saben con exactitud cuáles son sus funciones.

Como decimos, a pesar de la extensión de su uso, para muchos es aún difícil conceptualizar el término, y mucho más aún conocer los distintos tipos que existen. Por ello te traemos este artículo, donde tratamos ambos aspectos en palabras sencillas.

Si después de leer este artículo te interesa aprender a invertir en ciertos mercados, aquí puedes encontrar el mejor simulador de bolsa, nociones sobre qué es forex o una amplia review de una plataforma de inversión como Plus500.

Qué es un bróker

Un bróker (agente o corredor) es una persona o empresa que ejerce el papel de intermediario entre compradores y vendedores, por lo tanto, cuando hablamos de bróker financiero nos referimos al intermediario entre sus clientes y el mercado.

Su función es llevar a cabo las distintas operaciones de compraventa de los instrumentos financieros (acciones y valores) indicados por el inversor.

Si te preguntas cuánto gana un bróker con su función de intermediario, la respuesta es una comisión por cada transacción realizada, por lo tanto, mientras mayor sea su número de clientes y de negociaciones, mayor será el monto que percibirá.

Tipos de bróker

A los bróker se les agrupa en dos categorías: Bróker Dealing Desk y Bróker Non Dealing Desk y cada una de ellas comprende algunos tipos, veamos qué hace cada uno:

Bróker Dealing Desk

Se trata de aquellos bróker que tienen un mercado interno que permite que las operaciones de sus inversionistas se ejecuten en la mesa de operaciones del intermediario sin que estas se envíen al mercado.

Por lo general, este bróker busca en la misma plataforma a otros clientes para que ejerzan el papel de contraparte, pero si no es posible, él mismo cumple el papel. A estos bróker también se les conoce como Market Maker.

Bróker Non Dealing Desk

Este bróker envía las operaciones de sus clientes al mercado y conecta a estos inversionistas con grandes bancos e instituciones financieras.

Dentro de esta categoría encontramos dos subtipos de bróker: STP y ECN.

Straight Through Process (STP)

El bróker STP eleva las operaciones del inversor a bancos, entidades financieras e incluso a otros bróker. Pero no tienen el poder de cambiar precios, solo los comparten y se encargan de procesar las transacciones.

Electronic Communication Network (ECN)

El bróker ECN tiene como única función dar a conocer a los clientes los mejores precios de compra y venta ofrecidos por los proveedores. Este tipo de bróker no toma una posición que vaya en contra del inversionista y siempre se asegura de que los beneficios para estos sean los mejores posibles.

Ser bróker financiero es una de las ocupaciones más buscadas del momento, pero debes saber que no cualquier persona puede serlo, pues se debe cumplir con una serie de requisitos y normativas que permitirán tener una licencia del organismo regulador de la actividad.

Ahora que sabes qué es un bróker, te recomendamos que te pongas en manos únicamente de quienes están debidamente certificados para que no corras el riesgo de perder tu dinero por culpa de estafadores.

Qué es un autónomo societario y cuál es su cuota

autonomo societario

Cuando se habla de autónomo se hace referencia a una persona que trabaja por cuenta propia, con sus propios recursos y medios, y que emite facturas por su trabajo.

Muy probablemente eso ya lo sabías, pero, si hablamos de autónomo societario, ¿tienes claro de qué se trata? Si tu respuesta es no, en este artículo aclararás tu duda.

Por otro lado, si tú mismo eres un autónomo societario y quieres saber cuál es tu cuota en este 2019 también la descubrirás si sigues leyendo.

Qué es un autónomo societario

Un autónomo societario es un trabajador por cuenta propia que ha formado una empresa de cualquier tipo, sin que su situación fiscal sufra algún cambio.

Para ser autónomo societario, el trabajador debe tener mínimo 25% de las participaciones de la sociedad y ejercer funciones de dirección o gerencia dentro de la misma. Sin embargo, si este no es el caso, también puede serlo si posee como mínimo 33% del capital de la empresa y trabaja en ella.

Si ninguna de las condiciones anteriores se cumple, el trabajador aún puede darse de alta como autónomo societario aunque no posea acciones en la sociedad pero conviva con uno de los socios que tenga al menos 50% del capital.

Darse de alta como autónomo societario

El proceso básico para registrarse como autónomo societario comprende darse de alta en la Agencia Tributaria usando los modelos 036 y 037, darse de alta en la Seguridad Social con el modelo TA 0521 y presentar todos los recaudos, incluida la escritura de constitución de la sociedad (original y copia).

¿Factura o nómina?

Una de las preguntas más frecuentes sobre el autónomo societario es si este debe cobrar por su trabajo mediante facturación o nómina.

A este respecto, la Dirección General de Tributos aclaró en las comunicaciones V1147-15 y V1148-15 que el cobro debe hacerse por factura si el trabajador en cuestión realiza un trabajo independiente, es decir, usa sus propios medios, organiza su propio horario de trabajo, soporta el riesgo económico de sus tareas y tiene contratos directos con clientes.

En caso contrario, el autónomo societario recibirá una nómina por parte de la empresa.

Cuota de los autónomos societarios en 2019

La persona registrada como autónomo societario está obligada a cotizar en la Seguridad Social, pero su cuota en 2019 es superior a la del resto de autónomos, lo cual sin duda se convierte en una desventaja para este tipo de trabajador.

Desde el año 2017, el valor de la cuota está estrechamente ligado a los Presupuestos Generales del Estado. En este sentido, por decreto gubernamental, la cuota del autónomo societario para el año 2019 es de 364,23 € al mes, es decir, 20% más que la cuota del resto de autónomos comunes.

Además, el autónomo societario no puede beneficiarse de las bonificaciones en la cuota de la que sé se benefician otros, y no solo esto, sino que la cuota cada año sube, de hecho en 2019 está 7 euros por encima de la del pasado 2018.

También te puede interesar: Tipos de administradores de una sociedad

¿Cuál es el sueldo mínimo en Venezuela en 2019?

sueldo minimo en venezuela

El sueldo mínimo o salario mínimo en Venezuela es uno de los más bajos de toda la región a pesar de las continuas subidas aprobadas por el Gobierno (solo en 2018 se aplicaron seis incrementos salariales para intentar de mejorar el poder adquisitivo de los venezolanos en un momento de grave crisis económica).

La última subida del salario mínimo tuvo lugar el 29 de abril de 2019 (retroactivo al día 16 de abril), cuando el ejecutivo de Nicolás Maduro decidió duplicar esta cifra, así como incrementar el valor del cestaticket, como se conoce el bono de alimentación del país.

A pesar de todo, el sueldo mínimo en Venezuela es el más bajo de toda la zona, situándose incluso por debajo del de países como Cuba o Haití. Veamos a continuación la última evolución del salario.

Salario mínimo en Venezuela

Entonces, ¿en cuánto está el sueldo mínimo en Venezuela? Como decimos, a finales de abril el salario o sueldo mínimo venezolano pasó de 18.000 a 40.000 bolívares. Es decir, pasó de 3,46 a 7,68 dólares al mes. A esto habría que sumar el pago de un bono de alimentación, fijado en 25.000 bolívares (unos 4,80 dólares), que no tiene impacto en las prestaciones sociales del trabajador.

A pesar de esta subida, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (CENDA) el sueldo mínimo actual en Venezuela apenas da para cubrir el 4,7% de la canasta alimentaria para una familia, por lo que un grupo familiar necesitaría 21,4 sueldos básicos para cubrir sus necesidades de alimentación mensuales.

Este organismo calcula que una familia en la que trabajen dos personas recibiendo el salario mínimo más los dos correspondientes bonos de alimentación (unos 130.000 bolívares o 25 dólares al mes) solo tendría dinero para comprar alimentos para 4,5 días al mes.

Un sueldo mínimo por debajo del umbral de la pobreza

Estos 40.000 bolívares (7,68 dólares mensuales) están muy por debajo del umbral de la pobreza extrema, fijado por el Banco Mundial en 1,90 dólares diarios. Es decir, se considera por debajo del umbral de la pobreza extrema a cualquier persona que viva con menos de 57 dólares o 48 euros al mes.

Si sumamos el sueldo mínimo (7,68 dólares) más el bono de alimentación (4,80 dólares), un venezolano que tenga estos ingresos viviría con 12,50 dólares al mes aproximadamente, es decir, unos 41 centavos al día (unos 36 céntimos de euro).

Crisis económica e inflación

Esta última subida se produce en medio de una grave crisis económica y de una inflación galopante: el FMI la proyecta en 10.000.000% para 2019. La escasez de medicinas, alimentos y bienes de primera necesidad está a la orden del día.

Otros sueldos mínimos…

Qué es la balanza de pagos y cuál es su importancia

balanza de pagos

La balanza de pagos se emplea fundamentalmente para llevar un registro contable de las transacciones económicas entre países, pero ¿sabes exactamente qué es la balanza de pagos? El significado e importancia de este término los conoceremos en este artículo.

Qué es la balanza de pago

La balanza de pagos es un documento contable en el que se registra de forma sistemática las transacciones económicas de un país con el resto de países del mundo, durante un periodo de tiempo determinado.

Por lo tanto, sirve para tener información detallada sobre todas las transacciones económicas con el exterior, ya sean monetarias, de bienes y servicios o de actividades financieras.

También se utiliza para llevar ese mismo registro entre diferentes regiones o conjunto de países, como por ejemplo para llevar el control de las transacciones de la Unión Europea con otras regiones del mundo.

Estructura de la balanza de pagos

La balanza de pagos divide las transacciones en dos grandes categorías: la balanza por cuenta corriente y la balanza por cuenta de capital. Conozcamos un poco de que trata cada categoría y qué engloban.

Balanza por cuenta corriente

En ella se incluyen, por un lado, las importaciones y exportaciones de mercancías y servicios, y por otro, las transferencias unilaterales corrientes (públicas o privadas), es decir, aquellas destinadas al gasto.

Para saber el saldo de la balanza por cuenta corriente se debe obtener la diferencia entre los ingresos y los gastos del país.

Balanza por cuenta corriente = Ingresos – Gastos

En esta categoría se presentará un déficit si los gastos derivados de la compra de bienes, servicios y transferencias son superiores a los ingresos.

Las subcategorías de la balanza por cuenta corriente son:

  1. Balanza comercial (importaciones y exportaciones)
  2. Balanza de servicios
  3. Balanza de transferencias

Balanza por cuenta de capital

En la balanza por cuenta de capital se especifican las transacciones que reflejan la disponibilidad de determinado país para financiar su formación de capital o modificar su posición acreedora o deudora frente al resto de países.

Todas estas transacciones están agrupadas en cinco subcategorías:

  1. Inversiones directas
  2. Inversiones en cartera
  3. Créditos a largo plazo (recibidos o concedidos al exterior con un plazo superior a un año)
  4. Capital a corto plazo (recibidos o concedidos al exterior con un plazo inferior a un año)
  5. Variaciones en las reservas

En contabilidad, la balanza por cuenta de capital es expresada con la siguiente fórmula:

Balanza por cuenta de capital = Ingresos procedentes de la venta de activos al extranjero – Gastos incurridos en la compra de activos en el extranjero

De este cálculo podemos obtener dos resultados: primero que exista un superávit, es decir, que haya más ingresos que egresos, y segundo, que se detecte un déficit, lo que indica que se están comprando más activos al extranjero que lo que el extranjero compra al país.

Como consecuencia, en el primer caso aumentan las reservas y en el segundo disminuyen.

Saldo de la balanza de pagos

Para obtener el saldo de la balanza de pagos en general se aplica la siguiente fórmula:

Saldo de la balanza de pagos = Saldo de la balanza por cuenta corriente + Saldo de la balanza por cuenta de capital (sin variación de reservas) = Variación de reservas

Importancia de la balanza de pagos

La importancia de la balanza de pagos radica en que ella, como indicador macroeconómico, permite conocer de forma general el estatus económico de un país. En otras palabras, gracias a ella se conoce la “salud” de la economía de determinado país.

Del resultado del cálculo de la balanza de pagos se obtienen respuestas que indican si un país está bien en sentido económico o si tiene un déficit y está obligado a pedir préstamos o vender activos para mantener la estabilidad económica.

¿Qué es el libro de visitas de una empresa? ¿Es obligatorio?

libro de visitas

Periódicamente, las empresas o lugares de trabajo de cualquier rama son visitadas por inspectores que realizan un recorrido por las instalaciones y auditan los procesos y el cumplimientos de obligaciones, con el fin de determinar incidencias y sugerir mejoras.

La información obtenida en cada una de estas visitas era recopilada en un libro de visitas que cada empresa debía tener. Sin embargo, cada día nos llegan consultas acerca de su obligatoriedad, ya que los diferentes cambios normativos han generado dudas en empresarios y autónomos.

Precisamente en este artículo conoceremos qué es el libro de visitas y si es obligatorio tenerlo en todas las empresas.

¿Qué es el libro de visitas?

Como lo indica su nombre, se trata de un libro especial y acreditado, en el que se registran las incidencias de las visitas que realicen inspectores a una empresa.

El inspector solicita el libro y en él hace diversas anotaciones, por ejemplo, nombre, fecha y hora de la visita, y por supuesto todo lo que se observó o detectó durante la misma. En otras palabras, anotará en el libro lo que se está haciendo bien y lo que se está haciendo mal en la compañía en materia de obligaciones, por ejemplo, de seguridad social y prevención de riesgos laborales.

La idea detrás de este libro es que quede evidencia de la visita realizada y que sirva de referente para próximas visitas. ¿Por qué lo decimos? Porque cuando llegue un próximo inspector pedirá el libro de visitas, revisará los detalles de la visita anterior y los tomará como base para la nueva.

¿Físico o electrónico?

Con el fin de aprovechar las ventajas ofrecidas por las tecnologías de la información y la comunicación, en las comunidades autónomas de Galicia, Asturias, La Rioja, Navarra y Cantabria, es posible utilizar un libro de visitas electrónico, que sustituye al de papel.

Pero para poder migrar desde el libro físico hasta el electrónico, la empresa debe estar autorizada por el Instituto de Trabajo y Seguridad social, lo que implica hacer un registro previo y contar con una serie de equipos informáticos, entre los que están un lector de tarjetas inteligentes y conexión a internet.

Si tu presupuesto permite realizar la inversión, entonces puedes usar el libro electrónico, sin embargo, con el libro en papel es suficiente en la mayoría de los casos, especialmente cuando se trata de autónomos o pequeñas empresas.

¿Es obligatorio tener un libro de visitas?

La respuesta a esta pregunta es no. Actualmente no es obligatorio contar con un libro de visitas físico o electrónico. Desde el año 2017, el hecho de que las empresas o autónomos contasen con un libro de visitas dejó de ser de carácter obligatorio de acuerdo al decreto emitido para tal efecto por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Con la eliminación de este requisito es el inspector de trabajo quien debe registrar la visita y el resultado de la misma. De manera que se releva a la empresa de realizar un gasto extra. Claro está, si deseas tener en tu empresa un libro de visitas a manera de archivo interno, nadie te lo impedirá, pero no tendrá carácter legal.

Préstamo participativo, ¿qué es y cuáles son sus ventajas?

prestamo participativo

Cuando un emprendedor decide constituir su propia empresa o ampliar la que ya ha formado, en muchas ocasiones necesita dinero para llevar su proyecto a buen término. La buena noticia para ellos, y quizás para ti, es que existe una opción de financiación cómoda y flexible; se trata del préstamo participativo, al que se puede acceder sin mayores inconvenientes.

Si continúas leyendo este artículo sabrás qué es un préstamo participativo, cuáles son sus características y principales ventajas.

Pero si quieres otras opciones, puede que te interese conocer las 7 alternativas a los bancos para la financiación de pymes y autónomos que encontrarás en el enlace anterior. También podría interesarte profundizar en conceptos como el crowdfunding y el crowdlending o préstamo entre particulares.

Qué es un préstamo participativo

Un préstamo participativo es un crédito especial al que pueden acceder únicamente las empresas y que tiene como característica primordial el hecho de que la entidad que otorga el préstamo (prestamista) participa de los beneficios que reciba la empresa receptora (prestatario).

A este tipo de préstamo se le considera un instrumento financiero intermedio entre el capital social y un préstamo a largo plazo.

Por lo general, los préstamos participativos se otorgan con el fin de apoyar la creación de proyectos empresariales viables encabezados por emprendedores y que estén enfocados en su crecimiento y consolidación.

Si bien en la mayoría de los casos son otorgados por instituciones públicas creadas para apoyar a los emprendedores y pequeños empresarios, también pueden ser tramitados en organismos privados de financiación.

Características del préstamo participativo

A continuación destacamos tres de las principales características de un préstamo participativo.

  • Interés fijo: Cuando se formaliza el contrato de préstamo, la entidad prestamista establece una tasa de interés fijo con el fin de cubrir la inflación o el coste de oportunidad; y el cual no depende del funcionamiento ni los resultados de la empresa. No obstante, el valor de este interés es considerado simbólico porque la ganancias del prestamista dependerán de los resultados de la empresa.
  • Interés variable: Esta tasa de interés se relaciona con el funcionamiento y evolución de la empresa (por lo tanto no siempre es el mismo) pero viene acompañado de valores mínimos y máximos. De acuerdo con el reglamento que regula los préstamos participativos, como criterio para determinar la evolución de la empresa se puede tomar el beneficio neto, el volumen de negocio, el patrimonio total o cualquier otro que libremente acuerden ambas partes.
  • Amortización anticipada: Los préstamos participativos únicamente pueden ser amortizados de forma anticipada si la amortización se compensa con una ampliación de capital cuyo importe sea similar al del préstamo. De igual manera, cuando se establece el contrato las partes convienen una clausula penalizadora para aquellos casos en los que se produzca una amortización anticipada.

Principales ventajas

Destaquemos ahora algunas de las ventajas de los préstamos participativos por encima de otros tipos de créditos.

  • Aunque el préstamo participativo debe acordarse por escrito no es obligatorio presentarlo en notaría, en consecuencia, no hace falta perder tiempo ni dinero en trámites burocráticos.
  • No se necesitan gran cantidad de requisitos, en ocasiones solo es necesario un informe donde se presente la empresa y sus planes de crecimiento.
  • La devolución del dinero prestado depende de los resultados de la empresa que lo ha recibido.
  • Largos períodos de carencia y amortización. Por poner solo un ejemplo, algunas entidades de financiación conceden 7 años de carencia.

Con esta información ya debes tener claro qué es un préstamo participativo y por qué son cada vez más los emprendedores que acuden a ellos para llevar adelante sus negocios. Si decides solicitar uno en España puedes hacerlo a través de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA) o de alguna otra entidad pública o privada del país.

Diferencia entre leasing y renting

Diferencia entre leasing y renting

Supongamos que estás pensando montar una panadería y no tienes el dinero suficiente para comprar la maquinaria y seguir adelante con tu proyecto. Posiblemente pienses en pedir un préstamo o crédito a tu banco o buscar otras alternativas de financiación, como el crowdfunding o el crowdlending.

Pero como veremos en este artículo, hay dos productos financieros que también te será útiles en este caso, hablamos del leasing y del renting. Estos términos, aunque parezcan muy similares, tienen notables diferencias y de esas diferencias es precisamente de lo que vamos a hablar.

A continuación profundizaremos en la diferencia entre leasing y renting después de definir ambos conceptos y de desgranar todas sus ventajas y beneficios para las empresas y los profesionales autónomos.

Significado de leasing

El leasing, también conocido como arrendamiento financiero, es un contrato mediante el cual una empresa hace la compra de un producto para su cliente, quien podrá disfrutarlo siempre y cuando cancele una serie de cuotas periódicas establecidas en un contrato.

Los bienes comprados comienzan siendo propiedad de la entidad que los adquirió y una vez que el cliente ha cancelado todo el importe, tiene la opción de comprar el bien que ha sido liberado.

No obstante, la compra no es la única operación posible en este caso, pues también se permite al cliente devolver el bien o alargar el contrato, sin necesidad de realizar la compra.

Renting: definición

Muy parecido al leasing es el renting, que consiste en la compra por parte de una empresa de determinado bien y que el cliente debe pagar en cuotas, pero también debe hacerse cargo de todos los gastos derivados del bien. Además, cuando el contrato finalice, el producto sigue siendo propiedad de la entidad compradora, pues no existe la opción a compra, pero sí las de devolver el bien o prorrogar el contrato.

Diferencias entre leasing y renting

A simple vista, leasing y renting son prácticamente lo mismo, pero si leíste las definciones anteriores pudiste ver que se diferencian en que uno (leasing) da la opción de comprar el bien, mientras que el otro (renting) no lo permite.
Sin embargo, aunque esta es la diferencia más notable, no es la única, aquí tienes algunas más.

Los contratos de leasing tienen un lapso de tiempo de mínimo 2 años y no permiten ser cancelado ante del plazo estipulado, mientras que los contratos de renting van desde 1 hasta 5 años.

Debido a que el leasing se enfoca en usar el bien en actividades económicas, va dirigido a empresarios y autónomos, mientras que los contratos de renting puede realizarlos cualquier persona, sin darle importancia al uso estipulado para el bien adquirido.

Por otro lado, en el leasing las cuotas tienden a ser bajas porque en este tipo de contratos no se toman en cuenta aspectos como el mantenimiento o reparación del bien, algo que sí sucede en el renting, lo que hace que como consecuencia las cuotas sean más altas. De hecho, no solo se contemplan costes por mantenimiento, sino también el pago de impuestos, seguro obligatorio y otros que en el contrato hayan sido acordados por las partes.

Ahora ya conoces las principales diferencia entre leasing y renting, por lo que estás preparado para solicitar el tipo de contrato que mejor se adapte a tus necesidades y circunstancias.

Impuestos directos e indirectos, ¿cuáles son las diferencias?

impuestos directos e indirectos

Los impuestos son tributos que de forma obligatoria pagan las personas naturales y jurídicas al Estado y que se emplean para financiar el propio Estado, invertir en servicios públicos e infraestructuras y en el adelantamiento de planes sociales: educación, salud, cultura y otros aspectos.

No todos los impuestos son iguales. En líneas generales pueden dividirse en dos categorías: impuestos directos e indirectos. ¿Sabes a qué corresponde cada tipo? En este artículo hablaremos de ellos y sus diferencias.

Impuestos directos

Los impuestos directos son aquellos que de forma periódica deben pagarse y en cuyo cálculo se toman como base los ingresos y bienes de la persona natural o jurídica.

Por lo tanto, entre los impuestos directos figuran los que recaen sobre los beneficios empresariales, los bienes inmuebles, el patrimonio, las sucesiones, la tenencia o uso de vehículos, la tenencia de animales y la renta.

De todos los impuestos directos, el impuesto sobre la renta es probablemente uno de los más impopulares, sobre todo en países donde su cálculo es progresivo, es decir, a mayores ingresos, mayor gravamen.

Impuestos indirectos

Los impuestos indirectos son aquellos que se pagan por el uso de servicios o consumo de bienes y cuyo valor depende del costo de la mercancía en cuestión.

Entre los impuestos indirectos hallamos los aranceles aduaneros y los que gravan el consumo de productos y servicios. Además aquí se incluye el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y los impuestos de importación. Aquí puedes profundizar más sobre los tipos de IVA.

Impuestos directos e indirectos en España

Veamos a continuación un par de listas que agrupan los principales impuestos directos e indirectos que deben pagarse en España:

Impuestos directos

  • Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)
  • Impuesto sobre Sociedades
  • Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones
  • Impuesto sobre el Patrimonio
  • Impuesto sobre Bienes Inmuebles
  • Impuesto sobre Actividades Económicas
  • Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica
  • Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana

Impuestos indirectos

  • Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): actualmente existen tres tipos de IVA: el general (21%) aplicado a la mayoría de productos y servicios; el reducido (10%) relacionado con productos alimenticios, farmacéuticos, agua y compra de viviendas; y por último el IVA superreducido (4% que únicamente se aplica a bienes y servicios de primera necesidad).
  • Impuesto sobre transmisiones patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP)
  • Impuestos especiales: aplicados a la compra de ciertos productos como el alcohol y el tabaco
  • Renta de Aduanas (importaciones)

Diferencias entre impuestos directos e indirectos

La diferencia más clara entre los impuestos directos y los indirectos tiene que ver con lo que grava cada uno. De esta manera los primeros (directos) gravan el patrimonio de la persona o empresa (lo que posee) y los segundos (indirectos) gravan el uso que se le da al patrimonio (consumo).

Además, también existe diferencia en quién debe pagar cada tipo de impuesto. De esta manera, los directos son obligación de todos los trabajadores y empresas que hacen vida en el país, mientras que los indirectos deben ser pagados por todos los consumidores, sean estos o no trabajadores. Un ejemplo de esto último es el pago del IVA, que obligatoriamente se carga en las facturas de compra al adquirir algún producto o servicio.

Ahora que conoces qué y cuáles son los impuestos directos e indirectos, estás listo para rendir cuentas ante Hacienda sin ningún inconveniente. Recuerda que sin importar el tipo de impuesto, su pago es obligatorio.

Factura rectificativa, ¿qué es y cómo se hace?

factura rectificativa

Pensemos en la siguiente situación: acabas de emitir una factura pero te das cuenta de que has cometido un error en la misma. ¿Qué hacer? Sencillo, emitir una factura rectificativa, es decir, una que te permitirá enmendar el fallo.

Pero exactamente ¿qué es una factura rectificativa? ¿En qué casos se emite? Y ¿cómo se hace? Conoce todas las respuestas en este artículo. Si también necesitas saber qué es una factura proforma, en ese otro artículo podrás profundizar en ese concepto.

Qué es una factura rectificativa

Tal como lo indica su nombre, se trata de un documento mercantil que se emite para corregir o rectificar una factura emitida anteriormente, ya sea, por ejemplo, porque no cumple con todos los requisitos fiscales o porque se omitió alguna información.

La idea es no alterar la factura original agregándole notas marginales o tachando datos. De hecho, esto es algo que por el bien de la contabilidad de tu empresa no debes hacer nunca.

¿En qué casos se debe emitir?

Entre los casos que permiten la emisión de una factura rectificativa se encuentran errores en cantidades, precios o descuentos de un producto, importe total de la factura, aplicación de impuestos, datos fiscales o datos del cliente inexactos, y otros similares.

¿Cómo se hace una factura rectificativa?

Por regla general, toda factura rectificativa debe cumplir con tres condiciones:

  1. Llevar una numeración y serie diferente a la que se emplea en el resto de facturas cotidianas.
  2. Llevar el título “Factura Rectificativa” y especificar la razón por la que se emite, para así no dejar dudas de que se trata de una factura de esta naturaleza.
  3. Indicar qué factura original está siendo corregida mediante el presente documento -para esto se debe incluir el número y fecha de la factura-.

Si prefieres hacer la factura de forma automatizada, existen muchos programas de contabilidad y facturación que permiten realizar facturas rectificativas de forma rápida y sencilla; por lo general basta con buscar la factura ordinaria, seleccionar la opción Factura rectificativa (o similar) y emitir la nueva con los datos actualizados. Todo esto con tan solo pocos clics e incluso se rellenarán de forma automática algunos datos que ya estén guardados en el sistema.

Es importante saber que desde la emisión de la factura original se dispone de un plazo máximo de un mes para hacer la rectificativa en caso de ser necesario.

Una vez emitas la nueva factura existe otro plazo de un mes para informar por escrito a la Agencia Tributaria sobre la modificación realizada. Anexo a esto debes incluir una copia de ambas facturas. Por supuesto, debes guardar en tus archivos tanto la factura original como la rectificativa.

En resumen, una factura rectificativa permite corregir errores o agregar información a una factura realizada previamente. Por lo tanto, si te das cuenta de que has cometido un error en algún dato puedes recurrir a este documento mercantil.

Como te mencionamos, nunca alteres una factura ya emitida para enmendar un error, sino que debes acudir siempre que sea necesario a la factura rectificativa.