¿Qué es crowdlending? Así es el préstamo entre particulares

¿Qué es crowdlending?

Ya sea para poner en marcha un negocio, afrontar su crecimiento o desarrollar alguna inversión concreta, la financiación es sin duda alguna uno de los aspectos más importantes, y por ese motivo nace el crowdlending. En los últimos años, debido a la escasez de crédito, el mercado ha ideado nuevos conceptos para conseguir financiación de manera alternativa a los bancos, algo que ha favorecido principalmente a pymes, autónomos y nuevos emprendedores.

Es por ello por lo que en la actualidad podemos encontrar nuevos modelos de financiación, que han sido creados con el fin de ayudar a que un proyecto tome vuelo. Así fue como nació el crowdfunding y, posteriormente, el crowdlending, que podemos entenderlo como una forma específica de crowdfunding –a veces lo encontramos escrito como crowlending, aunque es un error–.

El crowdfunding, en sus diferentes modalidades, permite a la colectividad, normalmente a través de internet, donar dinero para la realización de un proyecto o para la puesta en marcha de una idea empresarial. Sin embargo, el paso del tiempo abrió la posibilidad de que las donaciones se convirtieran en préstamos, y que estos se realizaran bajo ciertas condiciones que se respetarían y que generarían un retorno financiero.

Qué es el crowdlending: significado y definición

El crowdlending es uno de los modelos que permite en la actualidad ofrecer un servicio de financiación, sin la necesidad de tener que contar con el apoyo de ningún tipo de institución financiera tradicional. Esta idea nació en los años 90, cuando el crowdfunding se encontraba en su apogeo. No obstante, no fue sino hasta casi mediados de la segunda década del siglo XXI, cuando este modelo se convirtió en una opción popular.

En este sentido, en el año 2013, el crowdlending logró mover hasta 3.000 millones de dólares, un aumento del 150% en comparación con el año anterior. Esto se debe a simples factores como el desarrollo de internet y el aumento del papel de las redes sociales en la sociedad.

crowdlending

De esta manera, el crowdlending se convierte en el impulso monetario que un emprendedor necesita para comenzar su proyecto y lograr el éxito. Por otra parte, para el inversor supone la promesa de recibir un saldo de retorno que estará establecido según los términos del préstamo realizado.

Después de explicar qué es el crowdlending de manera teórica, es fundamental detallar su funcionamiento, el cual comprende una serie de pasos a seguir. De esta manera, tanto la inversión como el retorno de la misma, estará asegurado, buscando beneficiar a todas las partes.

Así funciona el crowdlending

Se pueden organizar el proceso para participar en el crowdlending, de la siguiente manera:

  • Primero. Tanto el potencial inversor como el emprendedor, deben formar parte de una red o de una plataforma que actúe como intermediario en todo el proceso. Esta se encargará de las operaciones y de todos los aspectos relacionadas con las mismas.
  • Segundo. El emprendedor debe presentar el proyecto en la plataforma en la cual forma parte. Junto a ello debe adjuntar la solicitud del préstamo y los términos del mismo. Esto le ofrece al potencial inversor toda la información que necesite para tomar su decisión. Normalmente, en la mayoría de las plataformas, el proyecto será estudiado y valorado según el riesgo que presenta. Este es un dato importante que es tomado en cuenta por los inversores.
  • Tercero. En caso de ser aprobada, la plataforma publicará el proyecto con los detalles más relevantes, como la meta que se buscará cumplir e, incluso, los intereses fijados por la plataforma.
  • Cuarto. Los inversores transferirán el dinero en una cuenta a nombre de la plataforma y en el caso de que el proyecto logre la meta con los préstamos, la plataforma se encargará de transferir el dinero a la cuenta de la empresa.
  • Quinto. Partiendo del conocimiento sobre qué es el crowdlending, cómo funciona y sobre la tasa de retorno que se es prometida por la plataforma, la misma será la delegada del proceso de retorno de inversión. Ella será quien se encargue de no solamente cobrar las cuotas y las tasas, sino también de dividirlas y distribuirlas a todos los inversores del proyecto.

Cheque: toda la información sobre el cheque

el cheque

Pagarés, cheques, letras de cambio Desde un punto de vista legal existen diferentes documentos que sirven para realizar un pago a un tercero, aunque cada uno de ellos tiene características diferentes y, por tanto, requisitos formales también diferenciados.

En nuestro blog hemos tratado de analizar en profundidad cada uno de estos documentos para arrojar luz acerca de unos conceptos que no siempre son bien entendidos por empresas, autónomos y particulares. Y es que nos encontramos a menudo con consultas acerca de la idoneidad de utilizar uno u otro de estos documentos a la hora de realizar una operación comercial.

En la ocasión que nos ocupa vamos a intentar definir qué es un cheque, cómo debe rellenarse para que cumpla con los requisitos legales, qué tipos de cheques existen o cuáles son sus principales diferencias con un pagaré.

¿Qué es un cheque?

La palabra cheque deriva del término en inglés check, que se ha adaptado a nuestro idioma con un significado casi idéntico. Su significado es muy sencillo. Un cheque no es más que un documento contable mediante el cual una persona autoriza a otra a realizar una extracción de dinero de una cuenta bancaria. Por tanto, no es más que una autorización para sacar dinero de una determinada cuenta, por lo general propiedad del que expide el cheque.

Como cualquier otro documento de pago, debe dejarse constancia por escrito del beneficiario, de la persona que expide el cheque y de la cantidad de dinero que deberá abonarse. Es una práctica muy utilizada en el mundo anglosajón, donde prácticamente sustituye al efectivo –en 2015, cada ciudadano de Estados Unidos realizó una media de 38 operaciones con cheque, más de tres al mes–.

Cómo se rellena un cheque

Los cheques son documentos muy utilizados y extendidos, pero como cualquier otro debe cumplir con unos mínimos requisitos formales para tener validez legal. Estas son las exigencias mínimas que va a solicitar un banco para realizar el pago:

  • La denominación “cheque” debe estar bien visible en el propio documento.
  • Se debe expresar claramente la cantidad que se tiene que abonar, tanto en números como en letras, dejando claro también la moneda elegida. Si hay conflicto entre ambas cantidades, siempre se abonará la expresada en letras. En el caso de que se reflejen varias cantidades, se pagará la de menor cuantía.
  • El nombre de la persona que realiza el pago debe aparecer de manera explícita.
  • También se debe indicar el lugar donde se va a realizar el pago (normalmente un banco), así como la fecha y el lugar de la emisión del cheque.
  • La persona que expide el cheque debe firmarlo para que tenga validez.

¿En qué momento puede cobrarse un cheque?

Al igual que otros documentos de pago, un cheque debe especificar en qué momento el beneficiario puede acudir a la entidad bancaria a cobrar su dinero. Puede ocurrir que la fecha de cobro sea la misma que la fecha de expedición, lo que significa que se puede cobrar en el mismo momento en el que se estampe la firma.

Pero también puede ocurrir que la fecha indicada en el cheque nos emplace a varios días o, incluso, meses. En estos casos, los beneficiarios pueden optar por descontarlo al igual que ocurre con el descuento de pagarés, de facturas o con cualquier otro descuento de efectos. Esta fórmula, aunque no está tan extendida, también es utilizada para conseguir liquidez a corto plazo, sobre todo entre autónomos y pequeñas empresas.

Tipos de cheques

Como ocurre con cualquier documento de esta naturaleza, en la práctica no encontramos una única modalidad, sino que en función de diferentes variables podemos encontrar tipos de cheques muy variados. Estas son las tipologías principales:

  • Cheque al portador. No se especifica ningún beneficiario, por lo que la persona que posea el documento tiene derecho a cobrarlo.
  • Cheque nominativo. Sólo puede cobrar el cheque la persona cuyo nombre aparece especificado en el propio documento. Al igual que los pagarés, los cheques pueden ser “a la orden”, es decir, permiten su endoso a otra persona, o “no a la orden”. En este último caso no se pueden transferir los derechos de cobro.
  • Cheque para abonar en cuenta. Estos cheques no se pueden cobrar en efectivo. Es decir, sólo se abonan por ingreso en una cuenta bancaria.
  • Cheque cruzado. Sólo se pueden cobrar en una entidad bancaria.
  • Cheque bancario. En este caso coincide el librador con el pagador. Es decir, el mismo banco firma el cheque y lo abona en su propia entidad.
  • Cheque conformado. Estos cheques tienen la peculiaridad de que el banco responsable de realizar el pago asegura al beneficiario que hay fondos suficientes en la cuenta para afrontarlo.

Grupos de cotización: descubre cuál es tu grupo de cotización

grupos de cotizacion

Saber cuál es nuestro grupo de cotización es precisamente una de las dudas más frecuentes para los trabajadores por cuenta ajena, ya que en la nómina que nos entrega nuestra empresa simplemente se hace constancia del grupo mediante un número. Según la legislación española actual, esta cifra oscila entre el 1 y el 11, ya que todos los trabajadores están repartidos en un total de 11 grupos diferentes.

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Cómo negociar pagarés para conseguir más dinero

como negociar pagares

La negociación de pagarés es un concepto que no pueden pasar por alto las empresas y los profesionales que necesiten conseguir liquidez a corto plazo. Sin embargo, la mayoría de las compañías que buscan financiación se limitan a buscar empresas de descuento de pagarés y dejar en sus manos todo el proceso de descuento. Y siempre se queda dinero por el camino.

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Descuento de pagarés urgente: cómo y dónde solicitarlo

descuento de pagarés urgente

Hay momentos en la vida de una empresa en los que no podemos especular con el tiempo. En muchas ocasiones necesitamos liquidez inmediata para hacer frente al pago de impuestos, abonar la nómina a los empleados o acometer inversiones que no pueden esperar. Por eso, cuando se disponen de títulos de crédito, optar por soluciones como el descuento de pagarés urgente puede ser una buena manera de hacer frente a dichos momentos de baja tesorería.

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Cómo identificar oportunidades de negocio. Claves del éxito

Cómo identificar oportunidades de negocio

Todo negocio comienza con una idea. Una idea que el emprendedor es capaz de dar forma para convertir en un negocio rentable y viable en el tiempo. Sin embargo, son muchos los emprendedores que se estancan en esta primera fase. Y es que encontrar oportunidades de negocio no siempre es una tarea sencilla, sobre todo en un mercado tan congestionado como el actual.

En este sentido, son muchas las personas que se afanan sin éxito en encontrar una idea rentable desde un punto de vista comercial. Esta búsqueda es una parte fundamental del proceso de creación de una empresa, pero, ¿dónde podemos localizar ideas que funcionen y que no tengan demasiada competencia? ¿Por dónde debemos empezar? ¿Existe alguna clave que nos garantice la viabilidad de nuestra compañía?

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¿Qué es un sistema o software ERP? Información práctica

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En un mercado cada día más complejo y competitivo, automatizar y controlar todos los procesos de la empresa puede suponer el aspecto que marque la diferencia a la hora de mejorar la productividad. Por ese motivo son cada vez más las compañías que optan por programas informáticos ERP, que no sólo gestionan el apartado de contabilidad, sino también todos aquellos servicios y departamentos que la conforman.

En los últimos tiempos se han puesto de moda conceptos como CRM, del que ya hemos hablado en profundidad en otros artículos, y también como el de ERP, un término quizá menos extendido, pero que crece con fuerza entre los gestores de empresas. A continuación vamos a tratar de analizar qué es un sistema ERP, cuáles son sus ventajas para las empresas y qué compañías pueden beneficiarse de sus servicios.

Vamos a ver también qué es un software ERP, qué tipo de programas existen en el mercado y cómo pueden contribuir a la mejora de la productividad de la empresa unificando la gestión de algunos de sus servicios más importantes.

Sistema ERP: definición

Bajo las siglas ERP se esconde el anglicismo Enterprise Resource Planning, que podemos traducir como Sistema de Planificación de Recursos Empresariales. Hablamos, por tanto, de un conjunto de aplicaciones que permiten la integración de diferentes departamentos de una compañía para crear sinergias y mejorar la rentabilidad y la productividad.

Este tipo de software informático ofrece la posibilidad de integrar operaciones que tienen que ver con áreas tan diversas como la logística, la producción, los envíos, la contabilidad, los stocks, las compras, las ventas, los recursos humanos, etc.

Lo positivo de un ERP es que hace que la empresa funcione desde un punto de vista de la gestión como un todo perfectamente integrado. Es decir, sólo necesitamos un programa y una base de datos central para dirigir cualquier área o departamento de la compañía. El resultado más inmediato de este sistema es un incremento más que notable de la productividad.

Ventajas de un software ERP

Como hemos visto, el aumento de la productividad es la ventaja más evidente de este tipo de sistemas, pero podemos encontrar otros beneficios igual de reseñables:

  • Toda la información está accesible desde un único punto de acceso y en una única base de datos.
  • Todos los procesos de la empresa quedan perfectamente automatizados.
  • Se ahorra en tiempos de ejecución y, por tanto, en costes.
  • Al estar toda la información perfectamente integrada, podemos tener un control absoluto de todo lo que ocurre en la compañía. Esto permite mejorar procesos, estudiar fallos, proponer mejoras, establecer planes estratégicos y organizativos, etc.

Por el contrario, el mayor inconveniente lo encontramos en el precio, ya que estos sistemas no suelen ser económicos, sobre todo si la empresa necesita una aplicación desarrollada ad hoc para su estructura. Este software personalizado es lo que conocemos como ERP vertical, y tiene un mayor coste tanto de desarrollo como de implantación.

Las empresas más pequeñas y con menos recursos pueden optar por un ERP horizontal, es decir, un software diseñado para dar servicio a cualquier empresa, al margen de su tamaño o actividad empresarial. La personalización es menor, pero también lo es su coste y su tiempo de implantación.

software erp

¿Un sistema ERP vale para cualquier empresa?

La respuesta a esta pregunta es clara, sí. Cualquier empresa que quiera tener un control de todo lo que ocurre en cada uno de sus departamentos, mejorar su productividad, agilizar sus procesos y automatizar su gestión debería contar con un sistema ERP. Sin importar su tamaño ni su actividad, desde multinacionales a pymes.

Ahora bien, como decíamos anteriormente, estos programas suelen ser costosos, sobre todo si queremos una solución muy personalizada, por lo que cada compañía debería afinar muy bien a la hora de decidir qué ERP elegir. La fase de selección es fundamental para no pasarse ni quedarse corto. Y, por supuesto, para no derrochar en su compra.

ERP Y CRM, ¿es lo mismo?

Como dijimos al principio, CRM es otro de los términos más utilizados en el mundo de la empresa, pero su sentido es bien diferente. Un CRM, desde un punto de vista informático, es un software que permite gestionar toda la relación con los clientes, pero sus funciones no suelen ir mucho más allá.

Ofrecen la posibilidad de gestionar la cartera de clientes, los mails, los contactos, las reuniones, las propuestas comerciales, etcétera, lo que redunda en un mejor servicio y en un mayor seguimiento. Estos programas son fundamentales para no descuidar este apartado y, además, incrementar la facturación y la rentabilidad.

Si necesitas un programa de CRM para darle un impulso a tu compañía, no dejes de leer nuestro artículo sobre los mejores CRM que puedes encontrar en el mercado. La mayoría de las aplicaciones que analizamos en dicho artículo son gratuitas, pero si te decides por una de pago (son más completas), también encontrarás un descuento muy especial por ser lector de nuestro blog.

Tipos de factoring, ¿cuál es el que más te interesa?

tipos de factoring

En el mundo de las finanzas, encontrar liquidez para enfrentar las obligaciones a corto plazo siempre es un proceso complicado para las empresas. Si estás en esa tesitura te recomendamos leer nuestro artículo sobre financiación alternativa para pymes y autónomos, donde encontrarás maneras de conseguir liquidez sin necesidad de acudir a las entidades financieras tradicionales, es decir, los bancos.

No obstante, actualmente existen soluciones financieras para que las empresas logren obtener la liquidez suficiente aprovechando su propia actividad. Estos servicios financieros son eficaces y de gran ayuda y, además, son otorgados por entidades 100% fiables y seguras. Hablamos de productos como el descuento de pagarés, el anticipo de facturas o el factoring –también conocido como factoraje–, que es lo que hoy nos ocupa.

Breve introducción al factoring

Antes de conocer los tipos de factoring que existen en el mercado, es importante saber en qué consiste este servicio, cuáles son sus características y además tener una idea clara de cómo funciona. De modo resumido, el factoraje se define como un servicio para conseguir liquidez mediante la cesión de los derechos de cobro de las facturas a cambio del adelanto de las mismas –menos una comisión–. Si quieres profundizar más sobre este producto te recomendamos que leas con atención el artículo ‘Qué es el factoring: definición y significado’.

Con este procedimiento se obtiene el enorme beneficio de conseguir liquidez de manera inmediata. Otorga la oportunidad a la empresa de tener el pago anticipado por las facturas y la entidad de factoring es la que se encarga del cobro –siempre que sea sin recurso–, mientras que la primera sigue con sus actividades.

Por otro lado, en relación a las partes que intervienen en el factoraje, se pueden identificar varias figuras. En primer lugar está el cedente, es decir, la empresa o persona que contrata los servicios factoring, cediendo las facturas de sus propios clientes. El factor, que no es más que la empresa de factoring, que recibe las facturas y asume el cobro o la gestión del mismo. Y los clientes, que constituyen las empresas a las que vende el cedente, que pagan las facturas pendientes y a las que el factor les cobra. Siendo así, es momento de conocer cuáles son los tipos de factoring que existen y cómo funcionan.

Tipos de factoring

En cuanto a la clasificación del factoring, ésta se divide en varios:

  • En primer lugar en función del riesgo comercial, el cual se divide a su vez en el factoring con recurso y sin recurso. Con recurso, el riesgo de impagos por parte de los clientes lo asume la empresa cedente, mientras que en el factoring sin recurso, el factor (empresa de factoring) es la que asume el riesgo de insolvencia de los clientes y el cedente se libera de responsabilidad. Esta última opción es la más interesante porque elimina cualquier riesgo derivado del impago –ver más sobre el factoring sin recurso–.
  • En segundo lugar está el tipo según las condiciones de pago, que puede ser pago al cobro, donde la empresa de factoring paga a la empresa que lo contrata (cedente) en el momento que cobre las facturas por parte de los deudores, o pago al vencimiento, donde la empresa factor le paga a la cedente en una fecha que coincide con la del vencimiento de las facturas.
  • En tercer lugar está el factoring por localización, que se divide en nacional, donde las tres partes (cedente, factor y cliente) están en el mismo país. De importación, donde el cedente no está en el país y las partes restantes sí, y el de exportación, donde la empresa cedente reside en el país pero el cliente está afuera.
  • Y el último de los tipos de factoring es según la forma de pago, que se divide en factoring con notificación, donde el factor notifica a los deudores que se hará cargo del cobro, sin notificación, donde no lo notifica y los clientes pagan al cedente, y, por último, de agencia: la empresa factor coloca al cedente como el encargado de realizar las gestiones de cobro.

Cuál es la diferencia entre factoring y confirming

Cuál es la diferencia entre factoring y confirming

Actualmente existe un catálogo de soluciones financieras disponibles para que las empresas o los negocios puedan obtener liquidez. Entre estas soluciones se encuentran dos que cada día tienen más aceptación entre compañías de cualquier tamaño: el factoring y el confirming. A menudo nos encontramos con pequeños empresarios que nos preguntan las diferencias entre ambas opciones, y por ello vamos a intentar definir de manera sencilla cuál es la diferencia entre el factoring y el confirming.

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Business Angels, los nuevos inversores privados para empresas

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En el momento de emprender una idea para ser convertida en negocio, debemos contar con un plan inicial que sirva de guía para que no se deje nada al azar. Y es que el establecimiento de cualquier empresa requiere de este sencillo procedimiento para lograr su posicionamiento y crecimiento en el corto y medio plazo.

Uno de los primeros pasos, más allá de especificar el nicho comercial y el producto o servicio que ofreceremos, es la obtención del capital financiero para ejecutar el proyecto. La solicitud de un crédito bancario, invertir los ahorros o establecer alianzas comerciales y financieras son algunas de las opciones más viables. También lo es el crowdfunding. Pero aunque no se sepa mucho acerca de ellos, los business angels representan una alternativa más que interesante –si quieres otras ideas no te pierdas nuestro artículo sobre financiación alternativa para pymes y autónomos–.

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