Tipos de administradores de una sociedad

Tipos de administradores de una sociedad
Tipos de administradores de una sociedad
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Según las circunstancias particulares de una organización empresarial, la gestión de la misma puede recaer en distintas figuras administrativas. Hablamos del administrador mancomunado, el administrador solidario y el concursal. Nos centraremos en definir sus funciones desde un punto de vista legal.

Administrador mancomunado

De todas las figuras que vamos a analizar, el administrador mancomunado es el que tiene un poder más limitado, ya que para ejecutar cualquier acción necesitará de la aprobación firmada de todos los miembros del consejo. Esta figura, además, cuenta con otra especificidad, ya que puede haber más de un administrador mancomunado, cada uno de ellos especializado en un área concreta de la gestión del negocio.

Su papel, por tanto, está directamente determinado por lo que diga el consejo, lo que convierte a este administrador en una figura ideal para tomar decisiones por unanimidad. Esto es muy útil en el caso de sociedades participadas al 50%, ya que de esta forma todas las personas implicadas podrán tener un mayor control de lo que hacen las diferentes partes.

Administrador solidario

En contraposición al mancomunado, el administrador solidario tiene un poder mucho más amplio, ya que puede tomar decisiones de manera unilateral sin necesidad de contar con la aprobación por escrito del consejo y, por tanto, de los socios de la compañía. De hecho, la ley otorga a este administrador la potestad de firmar contratos de ejecución de trabajos con otras empresas, por lo que esta figura puede obligar a la compañía frente a terceros.

La persona que posee este cargo tiene poder total en este sentido, y por ello debe ser elegido por los socios, que le otorgan plenos poderes para la gestión de la sociedad. Esto sirve para agilizar la organización, sobre todo en el caso de compañías en las que no es sencillo alcanzar acuerdos. Eso sí, los miembros deben ser conscientes de las que decisiones importantes pueden ser tomadas por una única persona.

Administrador concursal

Esta figura entra en juego en el caso de empresas que se encuentran en concurso de acreedores. Sólo puede haber un administrador concursal por sociedad. Esta figura cobra una retribución por su trabajo y posee carrera en el ámbito concursal. Su perfil es mucho más técnico, ya que debe supervisar la compañía y alcanzar un equilibrio entre lo intereses de ésta y los de sus acreedores.

El objetivo final de este administrador no es otro que supervisar que se cumple con la legislación en materia concursal y buscar la posible reordenación de deuda.