Factoring sin recurso, ¿la mejor opción para tu empresa?

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Factoring sin recurso, ¿la mejor opción para tu empresa?
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A la hora de conseguir liquidez a corto plazo, muchos profesionales y empresas recurren a fórmulas alejadas de los bancos como el descuento de pagarés o el factoring, ya que la financiación proviene de la propia actividad de la compañía y elimina la necesidad de incrementar el endeudamiento y los trámites asociados a las fórmulas más tradicionales. En factoring sin recurso tiene mucho que decir en esta política.

En los últimos años el factoring se ha convertido en un gran aliado de las empresas porque permite adelantar el cobro de las facturas y conseguir liquidez a corto plazo. No vamos a entrar en más detalle acerca de este servicio, del que ya hemos hablado en profundidad en nuestro artículo sobre el factoring, pero sí vamos a entrar en analizar por qué el factoring sin recurso puede ser el mejor aliado para tu empresa.

Qué es el factoring sin recurso

Del mismo modo que podemos realizar un descuento de pagarés con recurso o sin recurso, en el caso del factoring el modelo es muy similar. La definición es muy sencilla. El factoring sin recurso permite a la empresa obtener la financiación que necesita a través de sus facturas sin asumir ningún riesgo de impago, ya que en caso de insolvencia del deudor será la propia compañía de factoring la encargada de asumir el riesgo. Una de las más conocidas en España es Gedesco.

Por eso decimos desde un principio que el factoring sin recurso es la mejor manera de evitar futuros problemas, ya que en el momento que cedemos los derechos de cobro de las facturas y recibimos el dinero, toda nuestra responsabilidad desaparece. Será la entidad financiera, es decir, la nueva propietaria de los derechos de cobro, la que tendrá que poner en marcha los procedimientos legales necesarios para reclamar su dinero.

En contraposición, en el factoring con recurso el propio cliente tendrá que responder de la solvencia del deudor, lo que puede convertirse en un arma de doble filo si no es del todo fiable. Eso sí, las entidades financieras ponen muchas más trabas a la hora de aceptar un factoring sin recurso, haciendo estudios más profundos y solicitando comisiones mayores.

En cualquier caso, si una empresa quiere asegurarse el cobro de sus ventas o de los servicios prestados sin más preocupaciones, es siempre recomendable esta modalidad, aunque esto suponga aceptar una especie de “quita” a la cantidad facturada. En un periodo de inestabilidad económica como el que hemos vivido en los últimos años, con empresas cerrando por falta de liquidez y riesgo continuo de impago, el factoring sin recurso ha sido una válvula de escape más que interesante.

Ventajas del factoring sin recurso

Después de conocer su definición es fácil establecer cuáles son las ventajas principales del factoring sin recurso. Veamos aquí de manera resumida las más evidentes:

  • Permite conseguir liquidez inmediata desde el mismo momento de la emisión de la factura, reduciendo los plazos de cobro. La mayoría de entidades aceptan la factura desde el momento de su emisión, sin necesidad de la existencia de un pagaré posterior.
  • En caso de impago por parte del deudor, será la entidad financiera la encargada de responder ante el mismo.
  • No se necesitan avales.
  • Todos los gastos financieros derivados se pueden deducir en el impuesto de sociedades o en la declaración de la Renta en el caso de los autónomos.
  • Es una herramienta válida tanto para clientes nacionales como extranjeros.

ventajas del factoring sin recurso

A quién va dirigido el factoring sin recurso

En este apartado es conveniente realizar una reflexión, ya que por lo general las entidades financieras van a establecer dificultades a la hora de aceptar este tipo de operaciones. Si tenemos en cuenta que la entidad tendrá que hacer frente a un posible impago, querrá asegurarse de que la empresa deudora es solvente y puede afrontar dicha deuda para evitar futuros trámites judiciales.

Por este motivo el factoring sin recurso se aconseja de manera clara para aquellas empresas que trabajan con compañías reconocidas y con cuentas claras y transparentes. Es decir, es mucho más sencillo que una entidad acepte un factoring sin recurso si presentamos una factura cuyo deudor es una gran empresa con reconocida solvencia que si dicha factura debe ser abonada por una pequeña compañía local con escasos recursos.

En cualquier caso, este tipo de factoraje también está recomendado para empresas que cuentan con una cartera de clientes muy definida y recurrente. Una entidad financiera siempre va a reconocer una mayor seguridad en un deudor que tiene una trayectoria de pagos muy amplia con su cliente. Es decir, aunque la compañía deudora no sea una gran corporación, si queda acreditado que es un cliente fijo y un historial de pagos intachable, será mucho más sencillo que la entidad acepte el riesgo.

Sea como sea, este tipo de factoring está abierto a cualquier empresa que necesite liquidez a corto plazo o quiera mejorar sus balances reduciendo los plazos de cobro.

Ventajas fiscales del factoring sin recurso

Cuando en uno de los epígrafes anteriores analizamos algunas de las ventajas del factoring sin recurso hablamos de que los gastos financieros derivados se pueden deducir en el impuesto de sociedades en los términos establecidos por la legislación vigente. En el caso de los autónomos, la deducción se realiza mediante la declaración de la Renta, ya que se entiende como un gasto más derivado de la propia actividad.

Además de esta gran ventaja, con este tipo de factoraje encontramos otros beneficios fiscales, como que no hay que abonar el impuesto sobre actos jurídicos documentados (IAJD). Este impuesto sí debe ser abonado en el caso de pagos con letras o pagarés, por lo que supone un ahorro económico para la empresa.

Por último, la empresa se puede deducir el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) que se carga en el factoring, ya que se reconoce como un IVA soportado. Aquí es conveniente aclarar que el anticipo de facturas no soporta IVA y éste sólo se aplica a las garantías y a la gestión del cobro. Este es el IVA que decimos que es deducible.

Más allá del factoring

El factoring no es más que una de las herramientas que tienen las empresas para conseguir liquidez sin acudir a un crédito tradicional. Si no tiene facturas para adelantar o quieres conocer otros servicios, no te pierdas nuestro artículo en el que analizamos diferentes alternativas a los bancos para la financiación de pymes y autónomos.

Una de esas alternativas es el descuento de pagarés, una fórmula cada vez más extendida y utilizada. Si te interesa esta modalidad, en este artículo repasamos las mejores empresas de descuento de pagarés que actualmente operan en el mercado español.