Descuento de pagarés: concepto, definición y empresas

Descuento de pagarés: concepto, definición y empresas

Cada día son más los profesionales y empresas que recurren al descuento de pagarés para conseguir liquidez de manera rápida y segura para afrontar pagos, realizar inversiones o hacer frente a imprevistos en sus negocios que ponen en peligro la continuación de la actividad productiva. Sea cual sea el motivo de la necesidad de liquidez, este procedimiento se ha ganado un sinfín de adeptos entre las pymes y los autónomos, que pueden afrontar sus pagos y proyectos de manera casi inmediata sin la necesidad de acudir al crédito bancario, a sociedades de capital riesgo, a subvenciones o a fórmulas mucho más complejas, como el crowdfunding.

Muchas son las dudas, sin embargo, que surgen alrededor de esta actividad. Por eso en este amplio artículo vamos a intentar despejar algunas de las preguntas más frecuentes. A continuación analizaremos qué es un pagaré, qué es un descuento de pagaré y cómo se realiza, cuáles son los requisitos para su expedición y qué empresas se dedican a esta actividad.

Qué es un pagaré

Antes de comenzar debemos dejar claro y definir qué es exactamente un pagaré. Un pagaré no es más que un documento contable mediante el cual una persona o empresa se compromete a pagar a una segunda persona (física o jurídica) una cantidad de dinero acordada en un tiempo determinado. Este título de crédito, cada día más utilizado para transacciones comerciales, también puede emplearse en operaciones de compra-venta o, entre otros usos, para garantizar mercancías.

Diferencia entre pagaré y letra de cambio

El pagaré, cuando se utiliza en operaciones comerciales, tiene un carácter muy similar al de la letra de cambio, aunque existen algunas diferencias que distinguen ambos títulos. Aunque ambos documentos sirven para acreditar la obligación o el deber de pagar una suma de dinero, el pagaré se ha ido imponiendo de manera clara a la letra de cambio, documento que está prácticamente en desuso.

Las primeras diferencias las encontramos en la propia definición. Mientras un pagaré es un documento privado firmado entre dos personas (la que se compromete a pagar y el beneficiario del pago), la letra de cambio es un documento oficial timbrado por el Estado, en el que encontramos tres participantes: el que emite la letra, el deudor y el beneficiario.

Otra diferencia, quizá la más importante, reside en el emisor del documento. Mientras que en el pagaré es el propio deudor el que emite el título de crédito, en la letra de cambio esa responsabilidad recae en el acreedor. Además, en la letra de cambio no están admitidos los intereses, algo que sí ocurre en el pagaré.

Por último, el pagaré puede definirse como la promesa que una persona hace de pagarle una suma de dinero a otra persona, mientras que la letra de cambio se entiende como una obligación. Es decir, una persona le da una orden a una segunda para que pague una cantidad a una tercera. Esta contraposición entre promesa y obligación marca otra de las grandes diferencias entre ambos documentos.

Pagaré: requisitos y modelo

Pagaré: modelo y formato

El pagaré, para que tenga validez legal y pueda ser considerado como tal, tiene que cumplir con una serie de requisitos formales establecidos en el artículo 94 de la Ley Cambiaria y del Cheque (Ley 19/1985, de 16 de julio). Cualquier modelo de pagaré debe cumplir con un formato en el que se cumplan estos siete requisitos básicos:

1.- El documento debe contener claramente escrita la palabra “Pagaré”, no pudiéndose utilizar expresiones similares. Esta palabra puede escribirse en español o en cualquiera de las otras lenguas cooficiales del Estado. En cualquier caso, todo el pagaré deberá estar redactado en el mismo idioma para que pueda ser considerado como tal.

2.- Se debe expresar la promesa de pago de una cantidad monetaria concreta, escrito en cifras o en letras. La cantidad puede estar expresada en euros o en cualquier otra moneda, pero no podrá en ningún caso recoger el pago con otros bienes que no sean dinero.

3.- Es obligatorio indicar la fecha de vencimiento del pagaré, fecha que será tomada como momento del abono del mismo. En caso de no consignar ninguna fecha, el vencimiento será “a la vista”.

4.- Se debe señalar un lugar de pago, aunque con la población es más que suficiente (no es necesario especificar una dirección concreta). Si no se rellena este campo, se entenderá como lugar de pago el lugar de emisión. No es obligatorio escribir el número de cuenta, aunque en la mayoría de los casos se utiliza esta fórmula para domiciliar el pago.

5.- Debe aparecer el nombre del tomador, que es la persona (física o jurídica) beneficiaria del pago. Cualquier pagaré emitido “al portador” será declarado nulo.

6.- La fecha y el lugar de emisión del pagaré también son obligatorios. Todo pagaré sin fecha de emisión será declarado nulo, aunque la ausencia de lugar de emisión puede ser subsanada (se tomará como referencia el lugar indicado junto a la firma).

7.- Por último, debe llevar la firma del emisor del pagaré, es decir, de la persona o empresa que está obligado a pagarlo tras el vencimiento. En el caso de que el emisor sea una persona jurídica, el encargado de firmar el documento tendrá que dejar constancia por escrito o con el sello, la identidad de la empresa que asumirá la obligación del pago.

La palabra pagaré debe estar visible en el modelo.

¿Qué es un descuento de pagarés?

En algunas ocasiones puede darse el caso de que una empresa beneficiaria necesite el dinero comprometido en un pagaré antes del plazo de vencimiento, por lo que tiene la posibilidad de venderlo a un tercero para conseguir liquidez inmediata. Este método financiero está muy extendido entre autónomos, comunidades de propietarios y pequeñas empresas, que pueden conseguir el dinero de manera urgente sin recurrir a créditos.

En estos casos, una empresa especializada en descuento de pagarés se encargará de estudiar la operación y, en caso afirmativo, adelantará el importe del pagaré a la empresa solicitante antes del vencimiento a cambio de un porcentaje o de un interés. El descuento, por tanto, no es más que la venta del derecho a cobro a un tercero (endoso) a cambio que éste adelante la totalidad o parte del dinero comprometido por el deudor antes de la fecha establecida. Hay que tener en cuenta que la Ley cambiaria prohíbe los endosos parciales.

Ventajas del descuento de pagarés

Para los autónomos y las pequeñas empresas, el descuento de pagarés es un método financiero con múltiples ventajas para conseguir liquidez, ya que estos profesionales son los que encuentran más dificultades para acceder al crédito.

Este procedimiento es rápido, sencillo y seguro, lo que permite conseguir dinero en un periodo de tiempo muy corto. Además, en el caso de que el deudor decida no realizar el pago en el momento de vencimiento, será la empresa o la entidad financiera de descuento de pagarés la encargada de gestionar la incidencia.

Este método, además, no afecta a la CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España), por lo que no aumenta el riesgo bancario ni la deuda del balance del negocio.

Empresas de descuento de pagarés

El auge de este tipo de operaciones ha provocado un importante aumento del número de empresas que ofrecen descuento de pagarés en nuestro país. Aquí tenemos que hablar de compañías como Gedesco, Crealsa, Ficomsa, Fideco, Corfisa, Famisa, Urgialis y un largo etcétera.

Casi todas ellas ofrecen un servicio personalizado a través de Internet, liquidez inmediata y otros servicios financieros para autónomos y empresas, como anticipo de facturas.